La vicesecretaria de Coordinación Sectorial del Partido Popular (PP), Alma Ezcurra, ha instado este viernes a los socios del PSOE a optar entre la “responsabilidad” y la “complicidad” frente a lo que describe como una “malla de corrupción” en torno al Gobierno de Pedro Sánchez. Ezcurra ha pedido a estos partidos que eviten lavarse las manos como Poncio Pilatos y asuman un papel activo para poner fin a la situación.
Durante una rueda de prensa en la sede nacional del PP, Ezcurra ha hecho un llamamiento a los aliados del PSOE, sugiriendo que deben intervenir directamente con el presidente Sánchez. "Van a tener que levantar el teléfono y decirle al presidente que esto se ha acabado", ha declarado, destacando que estos actos de corrupción ya no son casos aislados sino parte de una serie de hechos interconectados.
Según Ezcurra, los socios del PSOE deben decidir si quieren ser actores principales en el fin de la era Sánchez, tal como lo fueron en su llegada al poder
Las palabras de Ezcurra llegan tras las declaraciones del PNV y Junts, quienes han instado a Sánchez a convocar elecciones en 2026. Miriam Nogueras, portavoz de Junts en el Congreso, ha señalado la intención de no sostener gobiernos españoles. Al ser cuestionada sobre la posibilidad de una moción de censura, Ezcurra insistió en que, aunque su partido no cuenta con apoyos suficientes, tienen claro que “el foco de la corrupción está en la calle Ferraz y en la Moncloa”.
En respuesta a las recientes demandas de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de que el presidente del Gobierno se someta a una cuestión de confianza, Ezcurra ha mostrado su respaldo. Ha afirmado que "la cuestión de confianza es un mecanismo constitucional perfectamente legal" y ha lamentado que Pedro Sánchez no cuente con mayoría política, parlamentaria o social para llevarlo a cabo.
Además, Ezcurra ha acusado al presidente del Gobierno de usar el Estado como escudo personal, asegurando que está atacando a los contrapesos democráticos. Ha añadido que el enfoque del Gobierno está alejado de los problemas de la ciudadanía, afirmando que "la vida de la gente ha desaparecido del mapa" bajo el actual ejecutivo.
