La Asociación de Aerolíneas Aéreas (ALA) ha afirmado que la Unión Europea y los Estados miembros han respaldado al sector aéreo al llegar a un acuerdo sobre la reforma de los derechos de los pasajeros. Este acuerdo mantiene los criterios para reclamar compensaciones por retrasos y evita que se cobren sobrecostes a familias por sentarse juntas, aunque no protege el derecho a embarcar con equipaje de mano sin coste adicional.
El acuerdo político alcanzado sostiene que las aerolíneas pueden ofrecer tarifas más económicas a pasajeros que solo lleven un bulto de mano
Según ALA, esta decisión contradice la postura del Ministerio de Consumo español, que ha impuesto sanciones significativas por este motivo. La asociación sostiene que incluir de forma obligatoria el coste de embarcar con una maleta de mano contraviene la legislación comunitaria, que estipula que los servicios opcionales no deben integrarse en el precio inicial. Además, señala que el 40% de los viajeros de las aerolíneas sancionadas no llevan esa clase de equipaje.
El acuerdo, que recibió luz verde del comité de conciliación de los Veintisiete, podría verse afectado por el voto en contra de España y Letonia y las abstenciones de Finlandia y Austria. Sin embargo, se considera firme ante el voto del comité de conciliación del Parlamento Europeo.
Entre los elementos de la reforma destaca el mantenimiento de los umbrales de compensación por retrasos. Se establece que los pasajeros pueden reclamar a partir de tres horas de retraso, con compensaciones que varían según la distancia del vuelo: 250 euros para rutas de hasta 1.500 kilómetros, 400 euros para vuelos intra-UE o de hasta 3.500 kilómetros, y 600 euros para otras rutas.
El texto también garantiza que los viajeros pueden embarcar sin coste adicional con un bulto que quepa bajo el asiento. Sin embargo, la UE no protege el derecho a llevar una maleta de mano sin coste en la cabina. En compensación, las tarifas incluirán el coste de embarcar con maleta, permitiendo descuentos si no se lleva dicho equipaje.
La reforma también refuerza la protección de los derechos de los pasajeros, eliminando tasas por errores ortográficos y obligando a las aerolíneas a notificar por correo electrónico sobre retrasos o cancelaciones. Las aerolíneas tampoco podrán cobrar por asegurar que los menores se sienten con sus padres y deberán facilitar el transporte de carritos de bebés.
Por último, se establece que las personas con movilidad reducida que pierdan un vuelo por falta de asistencia tendrán derecho a compensación.
