La Comisión de Reglamento del Congreso se reúne este miércoles con el objetivo de avanzar en la aprobación del dictamen sobre la proposición de ley presentada por el PSOE hace un año, que busca regular la actividad de los 'lobbies' en la Cámara. Esta regulación apunta a ser ratificada en el Pleno extraordinario previsto para el mes de julio. La semana pasada, el PSOE, Sumar y sus socios aprobaron un informe de la ponencia, que contó con la abstención de Junts y el voto en contra del PP y Vox. Se incorporaron varias enmiendas transaccionales y dos enmiendas del PP.
Entre las enmiendas destacadas destaca una pactada que responde a la solicitud del PNV, ERC, Bildu y BNG, proponiendo que las entidades del tejido social y asociativo sin ánimo de lucro y sin vínculos empresariales queden fuera de esta regulación. El texto original del PSOE equiparaba a estas entidades con los grupos de interés, lo que implicaba su inscripción en el registro creado para los 'lobbies' que quieran acceder a la Cámara.
Además, se ampliará la información que los grupos de interés deberán facilitar al inscribirse en este registro. Estas entidades tendrán que documentar sus reuniones e interacciones con diputados, grupos parlamentarios y otros funcionarios, así como el contenido de dichas reuniones. Los diputados, por su parte, deberán informar sobre la documentación utilizada para decidir su voto. Esta declaración se realizará a través de un registro electrónico y solo incluirá las propuestas, observaciones o documentos de grupos de interés que hayan sido considerados en la elaboración o modificación de iniciativas legislativas.
El informe de huella legislativa recogerá las votaciones ocurridas durante la tramitación, incluyendo un anexo con el sentido del voto emitido en el Pleno por cada miembro de la Cámara
Por otro lado, se ha reforzado el código de conducta de los grupos de interés y el régimen de sanciones. Entre las enmiendas destacadas se encuentra una del PP que especifica que serán considerados "personal susceptible de recibir influencia" los diputados y otros funcionarios relacionados con la Cámara que puedan participar en actividades de influencia.
ERC y Bildu han planteado enmiendas sobre las "puertas giratorias", sugiriendo que los ex altos cargos del Gobierno y exparlamentarios no actúen en representación de grupos de interés hasta cuatro años después de dejar sus puestos. Esta propuesta busca un marco más ético y transparente. Mientras, el PNV no discute el período de dos años propuesto inicialmente, pero quiere ampliar la prohibición a todo el "personal público susceptible de influencia".
Por su parte, el PP ha registrado una enmienda que exige a los exdiputados que realicen actividades de representación de intereses informar de estas al Congreso y no beneficiarse de las prerrogativas de antiguos diputados durante su actividad de lobby.
En lo que respecta a las sanciones, la reforma promovida por el PSOE introduce la posibilidad de sancionar a los diputados o grupos parlamentarios que incumplan las obligaciones del Reglamento y el Código de Conducta de las Cortes Generales. Las penalizaciones pueden variar desde un apercibimiento hasta la retirada de cargos y complementos salariales. Además, hace dos semanas, se admitió una reforma reglamentaria para permitir la suspensión temporal y multas de hasta 2.000 euros a diputados expulsados de sesiones por alterar el orden.
