España finalizó el año 2025 con un total de 118.762 camas operativas en residencias de estudiantes, lo que representa un incremento cercano al 62% en la última década. Sin embargo, este aumento no logra compensar el déficit estructural del alojamiento universitario, que se sitúa por encima de las 528.000 plazas, según el último informe de Savills. La demanda potencial de este tipo de alojamiento alcanza ya los 650.000 estudiantes, reflejando una situación donde por cada cama disponible, hay aproximadamente cinco estudiantes necesitándola.
La insuficiencia de provisión frente a Europa
El director de Student Housing en Savills, Nicolás Llari de Sangenís, señala que, a pesar del importante desarrollo del sector, España mantiene una de las tasas de provisión de camas más bajas de Europa. Con una tasa del 8%, el país supera únicamente a Portugal (6%) e Italia (4%), quedando lejos de naciones como el Reino Unido, que alcanza el 31%.
Para disminuir esta brecha, se prevé la incorporación de 5.550 nuevas camas en 2026, distribuidas entre 16 residencias, y otras 10.500 plazas entre 2027 y 2028. Madrid liderará este crecimiento con 5.144 plazas, seguido de Barcelona con 2.635 y Valencia con 2.388 camas. Este avance también está acompañado de una modernización del producto, donde el 55% del stock actual corresponde a residencias modern standard, contrastando con el 45% de hace dos años.
El mercado español de residencias de estudiantes se consolida como el segundo en Europa, representando el 12% del volumen total en el continente durante los últimos cinco años
El mercado de las residencias de estudiantes en España transaccionó cerca de 660 millones de euros durante el primer semestre de 2026, duplicando la cifra del mismo periodo del año anterior. El informe destaca que, pese a la falta de una megaoperación comparable a la adquisición de la cartera de Livensa Living por el fondo canadiense Cppib en 2025, el mercado presenta una estructura más diversificada con operaciones individuales y varias carteras en comercialización.
Por último, las residencias de nueva generación registran una ocupación media invernal del 95,6%, impulsadas por el déficit estructural de oferta. La rentabilidad prime se mantiene estable en torno al 4,5%, consolidando al mercado español como una de las principales estrategias living para los inversores institucionales internacionales.
