La empresa textil británica Burberry ha registrado unos ingresos de 455 millones de libras esterlinas (unos 535 millones de euros) durante el primer trimestre fiscal que concluyó el 27 de junio, lo que representa un aumento del 5% respecto al mismo periodo del año anterior. Este crecimiento se debe principalmente a un incremento en las ventas en América y China.
En el mercado americano, las ventas han subido un 12%, gracias a la demanda local y a una exitosa captación de clientes. En China, el crecimiento se ha visto favorecido por un mayor consumo de la generación Z. En la región de Asia-Pacífico, los ingresos han aumentado un 3%, destacando Corea del Sur con un crecimiento del 11% impulsado por el turismo y la demanda local.
Por otro lado, la región EMEIA (que abarca Europa, Oriente Próximo, India y África) ha experimentado una caída del 3% en su facturación. Esta disminución se debe, entre otras causas, al impacto del conflicto en Oriente Próximo y a un descenso en el gasto turístico.
El comercio electrónico de Burberry ha crecido entre un 10% y un 20%, destacando el aumento de dos dígitos en la clientela de la generación Z
De cara al futuro, Burberry prevé seguir aumentando sus ingresos y márgenes, aunque reconoce que las incertidumbres geopolíticas actuales podrían influir en su rendimiento. Joshua Schulman, consejero delegado de Burberry, expresó su satisfacción por el progreso logrado en este trimestre. "Hemos visto un crecimiento en nuestras divisiones de ropa femenina, masculina, accesorios e infantil, impulsado por la línea de ropa de abrigo", señaló. Schulman añadió que la estrategia de la empresa está funcionando al atraer a una diversa gama de clientes de lujo en múltiples categorías de productos y regiones, lo que refuerza su confianza en las oportunidades venideras.
