El Fondo Monetario Internacional (FMI) establecerá una oficina de representación en Caracas el próximo año, como parte de los esfuerzos diplomáticos para normalizar las relaciones con el Gobierno venezolano, impulsados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, anunció esta apertura para el primer semestre de 2027, tras su encuentro en Nueva York con Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela.
Con esta nueva sede, el FMI podrá mejorar la asistencia técnica en Venezuela, en un contexto donde el país ha retomado el intercambio de datos económicos y fiscales. En julio, una delegación del FMI visitó Venezuela, marcando el primer desplazamiento de este tipo en más de dos décadas. La decisión llega después de que Caracas restaurara sus vínculos formales con el FMI, bajo el liderazgo de Rodríguez, quien asumió el cargo tras el arresto de Nicolás Maduro en enero por fuerzas estadounidenses.
Venezuela ha dado pasos significativos para reincorporarse a la comunidad internacional, reformando su sector petrolero para atraer inversiones extranjeras
En este contexto, Halliburton ha sellado acuerdos con la brasileña Eneva y la venezolana Wesca para desarrollar infraestructuras de hidrocarburos. Igualmente, TotalEnergies de Francia ha suscrito un acuerdo de cooperación estratégica con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
No obstante, el acuerdo más destacado ocurrió entre Trump y Caracas, mediante el cual Estados Unidos adquirió un 35% de participación en North American Blue Energy Partners (Nabep), que explota 17 yacimientos con reservas probadas de 65.000 millones de barriles durante un siglo. Además, Washington aseguró el derecho a comprar el 20% del petróleo a precio de coste.
