El Gobierno de Pedro Sánchez ha expresado su satisfacción por la decisión de la Unión Europea de otorgar un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania. La administración española ha puesto en valor su contribución a la consecución de estos fondos, subrayando que fue fundamental para sortear el veto previamente impuesto por Hungría.
Fuentes del gobierno han destacado que España ha sido un firme aliado de Ucrania en su aspiración de adhesión a la UE, un proceso que inició en diciembre de 2023 durante el período en que España ocupaba la presidencia rotatoria del Consejo de la UE. "Es un honor para España que la apertura de negociaciones de adhesión de Ucrania se haya producido bajo nuestra Presidencia", comentó entonces Pedro Sánchez.
En una reunión informal en Chipre, el presidente del Consejo, António Costa, sugirió que después de la aprobación del préstamo, el siguiente paso debería ser el inicio formal de las negociaciones de adhesión de Ucrania. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, mostró disposición y urgió a que las negociaciones comiencen "cuanto antes".
El respaldo financiero de la UE a Ucrania representa un paso crucial en las aspiraciones de Kiev para unirse al bloque comunitario
Paralelamente, los líderes de los 27 países mantuvieron una cena en Ayia Napa, donde Sánchez expuso su postura sobre la situación en Oriente Medio y las implicaciones de la crisis energética resultante. Fuentes de Moncloa indicaron que el presidente español destacará que no hay solución militar para el conflicto en Irán y enfatizará que no debe desviar la atención de la situación en Palestina, que sigue agravándose, especialmente en Gaza y Cisjordania.
Sánchez subrayará la necesidad de adoptar medidas eficaces respecto a Tel Aviv, considerando sanciones y la posible suspensión del Acuerdo de Asociación, aunque existen objeciones dentro de algunos miembros de la UE. Este viernes, las discusiones continuarán en Nicosia con la presencia de líderes de Oriente Próximo, incluyendo los presidentes de Egipto, Líbano, Siria, el príncipe de Jordania y el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo.
El líder del Ejecutivo español abogará por reducir las dependencias energéticas y promover la electrificación, sobre todo tras el cierre del estrecho de Ormuz. Destacará que la UE debe dejar de ser un actor reactivo y debe abordar las crisis con una estrategia diplomática, económica y humanitaria para salvaguardar el bienestar de sus ciudadanos.
