El comisario de Interior de la Unión Europea, Magnus Brunner, defendió este jueves la legalidad de los controles fronterizos reintroducidos por Italia en su frontera con España y las medidas de control instauradas posteriormente por el Gobierno español. Brunner declaró que estas acciones se ajustan a los límites del Código Schengen, que permite suspender la libre circulación en ciertas circunstancias.
"Todo el mundo sabe que tenemos reglas. Hay un código que permite cierta suspensión de las reglas Schengen, y ese es el caso", expresó Brunner en Luxemburgo, donde se celebra una reunión de ministros de Interior de la UE. Este encuentro aborda, entre otros temas, la crisis en Ceuta el pasado julio, cuando cerca de 80.000 personas cruzaron desde Marruecos hacia la ciudad autónoma.
Los controles fronterizos temporales se ajustan a las regulaciones del Código Schengen en casos de amenazas graves
Durante la reunión en formato Schengen, que incluye a países no comunitarios del espacio sin fronteras, el ministro de Interior español, Fernando Grande-Marlaska, informó sobre la situación en Ceuta y aclaró que ningún migrante que entró de manera irregular ha cruzado hacia la Europa continental.
En respuesta a las críticas sobre la supuesta inacción de la Comisión Europea frente a la tensión entre Italia y España, Brunner sostuvo que el código permite estos controles internos cuando son necesarios, sin pronunciarse sobre si la crisis en Ceuta representa una amenaza para el espacio Schengen, preocupación planteada por Italia.
Previo a la reunión, Italia anunció que prorrogará otros 15 días sus controles a los viajeros procedentes de España, una medida que ha mantenido sistemáticamente desde los eventos ocurridos en Ceuta a finales de julio. Esta acción se justifica por el riesgo de movimientos secundarios de migrantes, según Roma.
España, por su parte, adoptó controles sistemáticos equivalentes a los viajeros desde Italia, vigentes hasta el próximo 8 de octubre. Sin embargo, fuentes oficiales han indicado que se espera una prórroga adicional de dos semanas, aunque la decisión formal aún no ha sido anunciada. El Código de Fronteras Schengen permite restablecer controles temporales en casos de amenaza seria al orden público o la seguridad, siempre que las medidas sean proporcionales y temporales, pudiendo extenderlas hasta un máximo de dos años en ciertos supuestos.
