La evolución de una empresa suele llevar aparejada una mayor complejidad en su gestión. A medida que aumenta la plantilla, el volumen de negocio o las necesidades de financiación, también se multiplican los profesionales externos que intervienen en la actividad: asesores fiscales y laborales, contables, abogados o especialistas financieros.
El modelo habitual distribuye estas funciones por áreas de especialización. Sin embargo, determinadas decisiones empresariales afectan simultáneamente a varias de ellas. Una contratación, por ejemplo, tiene implicaciones laborales, contables, fiscales y financieras; una inversión puede requerir analizar tanto su tratamiento fiscal como su impacto sobre la tesorería y las necesidades de financiación.
En este contexto, Zinco plantea un modelo de asesoramiento integrado, en el que distintas especialidades trabajan coordinadamente sobre la situación de una misma empresa.
La firma ofrece servicios de contabilidad, fiscalidad, laboral, servicios jurídicos, financiación y dirección financiera externa. El modelo incorpora además una persona de referencia para cada cliente, encargada de coordinar la intervención de los distintos especialistas.
“Durante demasiado tiempo hemos dado por hecho que asesorar consiste en responder cuando el cliente pregunta. Pero el empresario no siempre sabe qué debe preguntar. Nuestro trabajo empieza antes: entendiendo suficientemente bien su negocio como para ayudarle a formular las preguntas que todavía no sabe que tendrá que hacerse”, explica Eduardo Chaperón, Managing Partner de Zinco.
Un modelo basado en la coordinación
La principal diferencia respecto a un esquema de asesoramiento especializado consiste en centralizar la relación con el cliente. Ante una decisión que afecta a varias áreas, la persona de referencia identifica los ámbitos implicados, coordina a los especialistas y reúne sus conclusiones.
El objetivo es evitar que sea el propio empresario quien tenga que trasladar información entre asesores y posteriormente integrar sus respuestas.
Este planteamiento cobra especial relevancia en decisiones relacionadas con la contratación, la inversión o la financiación. El coste de incorporar un trabajador, por ejemplo, no se limita a la nómina y las cotizaciones, sino que debe analizarse también en función de la evolución prevista de los ingresos, los márgenes y la tesorería de la compañía.
La firma considera que este enfoque permite además trabajar con mayor anticipación en cuestiones como la planificación fiscal o las necesidades de financiación, en lugar de limitar la intervención del asesor a la resolución de obligaciones o incidencias concretas.
Tecnología para centralizar la información
El modelo se apoya en una plataforma tecnológica propia que permite centralizar documentación y datos financieros y facilita el seguimiento de variables como resultados, caja y tesorería.
La automatización se orienta principalmente a tareas administrativas y de recopilación de información, de forma que los profesionales puedan dedicar más tiempo al análisis y al seguimiento de cada empresa.
La compañía sostiene que la combinación de tecnología y coordinación entre especialistas permite pasar de un modelo centrado en la gestión individual de expedientes a otro en el que las distintas áreas comparten información sobre el mismo cliente.
Según los datos proporcionados por Zinco, la firma presta actualmente servicio a más de 10.000 empresas, cuenta con 241 empleados y ha integrado ocho asesorías. El crecimiento de la compañía se ha apoyado en la incorporación de estos equipos y en la creación de procesos comunes y nuevas áreas de especialización.
El caso de Fly-Fut
Entre las empresas que trabajan con Zinco se encuentra Fly-Fut, compañía especializada en el uso de drones, inteligencia artificial y análisis de vídeo aplicado al fútbol.
Su CEO, Pedro Villegas, explica que el crecimiento de la empresa había incrementado también el número de profesionales implicados en su gestión. Las cuestiones contables, fiscales, laborales y jurídicas se abordaban con especialistas diferentes, lo que obligaba posteriormente a integrar la información para tomar decisiones.
Fly-Fut decidió concentrar en Zinco la coordinación de estas áreas.
“Durante un tiempo asumí que conectar todas esas respuestas era parte de mi trabajo. Después entendí que mi responsabilidad no era convertirme en experto en cada área, sino rodearme de un equipo capaz de entender Fly-Fut como una sola empresa. Ese cambio me permitió volver a concentrar mi energía en las personas, el producto y el futuro de la compañía”, afirma Villegas.
La compañía tecnológica mantiene su actividad centrada en el desarrollo de producto y servicios para el análisis del rendimiento deportivo, mientras que Zinco coordina las áreas de gestión empresarial mencionadas.
Un sector en transformación
El planteamiento de Zinco se enmarca en la evolución que está experimentando el sector de la asesoría empresarial, marcado por la digitalización de procesos, la automatización de tareas administrativas y la concentración de servicios.
La firma apuesta por combinar distintas especialidades dentro de una misma estructura y utilizar herramientas tecnológicas para compartir información entre los profesionales que trabajan con cada cliente.
El empresario continúa siendo el responsable de las decisiones sobre contratación, inversión, financiación y estrategia. El papel que Zinco busca asumir es el de coordinar la información y el asesoramiento necesarios para esas decisiones, integrando las distintas áreas que intervienen en la gestión de la compañía.
