El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, se desplazará a Ceuta este lunes para abordar el apoyo económico que la ciudad necesita tras la crisis migratoria que comenzó a finales de julio. Durante su visita, Cuerpo se reunirá con el Gobierno de la ciudad autónoma, asociaciones empresariales, agentes sociales y empresas para proporcionar apoyo no solo en términos humanitarios y de seguridad, sino también en el ámbito económico, según fuentes del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
El Gobierno español está desarrollando un plan para reactivar la economía de Ceuta, si bien aún no se ha definido la cantidad total del mismo. Este plan busca mitigar el impacto de la crisis en sectores como el comercio y el turismo. Las primeras estimaciones del Gobierno sugieren una inversión de al menos 15 millones de euros para revitalizar el comercio, mediante rebajas fiscales, reducciones de cotizaciones a la Seguridad Social y ayudas directas que compensen las pérdidas económicas durante la crisis. Esta iniciativa también incluirá medidas para fomentar el turismo y apoyar un proyecto ya existente que utiliza agua desalada en la ciudad.
El plan económico para Ceuta se espera que se despliegue a través de diversos decretos en las próximas semanas, evitando concentrar las medidas en el primer Consejo de Ministros tras el paréntesis estival del 25 de agosto
Simultáneamente, el Gobierno aprobará este martes un fondo de 25 millones de euros destinado a atender a los menores en Ceuta, lo que permitirá financiar el traslado de 500 jóvenes a la Península. Previamente, el Ejecutivo ya había destinado seis millones de euros como respuesta a la emergencia humanitaria y planea continuar habilitando fondos adicionales para ayudar a los inmigrantes que llegan a la ciudad.
La respuesta gubernamental a la crisis también abarca medidas de seguridad y justicia. El despliegue de fuerzas adicionales, con 330 policías y 240 guardias civiles adicionales, sumando un total de 1.659 efectivos, se mantendrá de manera indefinida. Además, se trabaja en una solución más duradera para reforzar la protección de la frontera marítima tras instalar temporalmente una barrera flotante, así como en el fortalecimiento del sistema judicial ante el incremento de procesos de expulsión y solicitudes de asilo.
