Esquerra Republicana (ERC) llevará al Pleno del Senado esta semana una moción para incrementar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en Cataluña a unos 1.460 euros mensuales y reforzar las medidas de control sobre los precios del alquiler en zonas tensionadas. La iniciativa, de carácter no vinculante, plantea establecer un SMI "propio" en Cataluña y en las comunidades autónomas que lo soliciten, alcanzando el 60% del salario medio catalán, en línea con las recomendaciones de la Carta Social Europea.
ERC argumenta que el SMI debe ajustarse al "coste real de la vida de cada territorio" y califica la cantidad vigente a nivel estatal de "insuficiente" para comunidades donde los costos de vivienda, suministros y alimentos superan la media. En su argumento, el partido subraya que el crecimiento económico de Cataluña no se refleja en una mejora de las condiciones de vida, denunciando una distribución "desigual" de la riqueza. Tras la pandemia, el poder adquisitivo habría disminuido un 3,3% en la comunidad, afectando más a quienes tienen ingresos más bajos, con una caída del 5,6% en el cuartil más bajo.
ERC alerta de que el 95% del salario se destina a necesidades básicas, siendo el coste de la vivienda un factor crucial de empobrecimiento.
En cuanto a vivienda, la moción exige asegurar la implementación de índices de contención de precios para alquileres temporales y de habitaciones, y fortalecer los controles de renta en áreas tensionadas. También aboga por movilizar viviendas vacías, incentivando su ingreso al mercado o penalizando su retención "arbitraria", y aumentar el parque público y social de viviendas. Además, solicita el traspaso gratuito inmediato y efectivo a la Generalitat de los activos residenciales de SAREB y SEPES en Cataluña, para destinarlos a alquileres asequibles y políticas sociales.
En el ámbito fiscal, ERC insta al Gobierno a avanzar hacia un sistema fiscal "más justo y redistributivo" que reduzca la carga fiscal en las rentas bajas y refuerce la tributación de grandes patrimonios, rentas del capital y beneficios extraordinarios. Además, reclama reconocer el "agravio económico estructural" que, según la formación, "sufre Cataluña" debido al déficit fiscal persistente y a la falta de inversión en infraestructuras.
La propuesta también plantea un nuevo modelo de financiación para Cataluña y la publicación anual de las balanzas fiscales y datos de inversión estatal territorializada, incorporando mecanismos automáticos de compensación si la inversión ejecutada es inferior a la presupuestada.
