La Fundación Telefónica y la Fundación 'la Caixa' han invertido cerca de 386 millones de euros en el programa 'ProFuturo', iniciativa que celebra su décimo aniversario tras haber asistido a más de 5,7 millones de niños en más de 45 países de Latinoamérica, África y Asia. Este programa, presente en aproximadamente 6.000 escuelas ubicadas en entornos vulnerables, muchas de ellas con limitada o nula conectividad, ha sido presentado en su décimo aniversario en Nueva York, durante la Asamblea General de Naciones Unidas.
Con motivo de esta celebración, 'ProFuturo' ha dado a conocer su Memoria del '10º aniversario, Trascender el presente para transformar el futuro', que incluye la participación de Leticia de Rato, responsable de Relaciones Institucionales y Alianzas de Fundación Telefónica. Este documento combina datos y evaluaciones con testimonios de estudiantes, docentes y comunidades educativas para evidenciar cómo la integración de la tecnología con un enfoque pedagógico transforma la educación.
'ProFuturo' ha demostrado que la combinación de tecnología y educación puede adaptarse a diversas realidades y superar barreras de conectividad en escuelas rurales y comunidades vulnerables
El programa se centra en ofrecer tecnología y contenidos educativos junto con formación docente y evaluaciones de impacto, un modelo que busca adaptarse a diversas realidades, incluyendo entornos rurales y humanitarios. La iniciativa se alinea al propósito de Telefónica de facilitar el acceso a tecnologías digitales, brindando nuevas oportunidades de aprendizaje a quienes provienen de contextos menos favorecidos.
En sus diez años de existencia, 'ProFuturo' ha impulsado más de 35 estudios para evaluar su impacto. Destacan los avances en Brasil, donde los estudiantes involucrados en el programa progresaron en Matemáticas y Lenguaje a un ritmo más de tres veces mayor que los de colegios sin el programa. En Chile, el avance fue casi 4,5 veces mayor en Matemáticas y cerca de tres veces en Lenguaje. Además, el 97% de los docentes que participó en el programa ha modificado sus prácticas mediante la integración de tecnología.
La Memoria también destaca historias de superación personal. Deyvi Antonio Saldaña Castrejón, quien en su infancia en Perú experimentó dificultades académicas, aprovechó los contenidos de 'ProFuturo' para aprender a su propio ritmo y mejorar su rendimiento. Actualmente, estudia Ingeniería Empresarial y de Sistemas. "Cuando niño nuestras posibilidades eran casi nulas, ahora mi futuro lo veo más prometedor", comenta.
En Uganda, Ibrahim Waibi pasó de quedar rezagado en la escuela a alcanzar la máxima categoría en las pruebas nacionales de primaria. Ahora cursa secundaria en un itinerario de TIC y Ciencias y ayuda a otros jóvenes de su comunidad a adquirir competencias digitales. "ProFuturo me ha dado más que educación. Me ha dado dirección, confianza y la creencia en lo que puedo lograr", afirma.
Las estadísticas reflejan que el 90% de los estudiantes se siente más motivado para asistir a la escuela gracias a los contenidos de 'ProFuturo'. El 93% asegura que el contenido interactivo mejora su comprensión y el 95% señala que el programa lo ayuda a implicarse más en su proceso de aprendizaje. Estas historias demuestran que el impacto del programa va más allá de los aprendizajes académicos, moldeando la percepción del futuro de los jóvenes beneficiarios.
