El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha comunicado que sostuvo una "muy buena conversación" con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Durante el encuentro, ambos mandatarios exploraron "soluciones diplomáticas" orientadas a facilitar el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, una zona crítica que se encuentra bajo restricciones impuestas por Irán y el bloqueo naval estadounidense contra la República Islámica.
Macron destacó que esta conversación, calificada como fructífera, permitió abordar la crisis en Oriente Medio y manifestó la intención conjunta de reabrir el tráfico en el estrecho de Ormuz para permitir la salida de mercancías. Según el presidente francés, se plantearon "varias soluciones" que no requieren un acuerdo global, pero que podrían facilitar el paso de contenedores y petroleros, mejorando así la situación.
Los presidentes de Francia y Estados Unidos buscan soluciones diplomáticas para la reapertura del estrecho de Ormuz sin recurrir a un acuerdo global
La reunión también abarcó la situación en el mar Rojo, centrándose en el impacto de las acciones de las milicias rebeldes hutíes y cómo estas afectan a los puntos de salida de petróleo, que son vitales para los precios globales. Macron señaló la necesidad de mejorar la seguridad en estos puntos sin escalar el conflicto.
En otro ámbito, los líderes trataron "una larga conversación sobre Ucrania y Rusia", subrayando la necesidad de apoyar a Ucrania más rápida e intensamente. Macron manifestó la posibilidad de implementar una moratoria sobre las instalaciones energéticas afectadas por los ataques de Kiev y Moscú, un tema que discutirá próximamente con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
El objetivo de estas conversaciones, según Macron, es avanzar en las negociaciones cuyos iniciadores son encuentros como el de Nueva York, donde coinciden numerosos líderes internacionales debido a eventos previamente programados.
Posteriormente, en una reunión con Zelenski, Macron advirtió sobre los riesgos de los ataques rusos a infraestructuras energéticas ucranianas, que podrían dejar a muchas familias sin calefacción y electricidad durante el invierno. Francia, junto con el G7, ha reforzado su compromiso de apoyo a Ucrania en el ámbito energético.
Macron anunció la firma de un contrato para el suministro de radares e interceptores destinados a mejorar la defensa antiaérea ucraniana y destacó que estos temas, junto con la perspectiva de una tregua energética en el mar Negro, serán clave en las negociaciones que buscan una paz justa y duradera.
