La Guardia Civil ha llevado a cabo la incautación de 10.000 dosis de toxina botulínica, conocida como bótox, y ha detenido a nueve personas en una serie de operaciones contra clínicas clandestinas en Vizcaya, Barcelona, Las Palmas y Asturias. La operación también implica la investigación de dos individuos más por su presunta participación en estos hechos.
Las investigaciones, que se extendieron entre marzo de 2025 y mayo de 2026, comenzaron tras el hallazgo de varios paquetes en el aeropuerto de Foronda, en Vitoria-Gasteiz. Estos paquetes contenían medicamentos y productos médicos procedentes principalmente de Corea del Sur y Vietnam, entre ellos bótox, ácido hialurónico y medicamentos para la diabetes, algunos utilizados de forma indebida para pérdida de peso.
Los productos ingresaban sin la debida autorización sanitaria y sin cumplir las condiciones adecuadas de transporte y conservación, generando un serio riesgo para los consumidores
Según informó la Guardia Civil, entre los implicados se encuentran tanto personas sin formación sanitaria como profesionales colegiados que presumiblemente utilizaban productos ilegales en peluquerías, centros de estética no autorizados e incluso domicilios particulares. Nueve personas fueron detenidas y dos más están siendo investigadas por supuestos delitos contra la salud pública y, en ciertos casos, por intrusismo profesional.
Por regiones, el operativo finalizó con cuatro detenidos y dos investigados en Vizcaya; dos detenidos en Barcelona; dos más en Las Palmas; y uno en el Principado de Asturias. Además, la Policía Judicial de la Guardia Civil de Álava realizó registros en diversas propiedades relacionadas con estas actividades.
En Vizcaya, las acciones se efectuaron en Bilbao, Basauri, Galdakao y Barakaldo; en Barcelona, en L'Hospitalet de Llobregat y Cornellà de Llobregat; en Asturias, en Avilés; y en Las Palmas, en Carrizal y Vecindario. Estos registros permitieron la localización de aproximadamente 10.000 unidades de toxina botulínica de origen ilegal y más de 200 viales de ácido hialurónico introducidos al margen de los canales legales. Los agentes también confiscaron más de 115.000 euros, supuestamente obtenidos de tratamientos realizados fuera de la normativa sanitaria.
