El secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, ha destacado la continuidad del Plan España Auto 2030 como una apuesta firme por la electrificación y la energía verde, la autonomía estratégica y la transición tecnológica del modelo industrial. Durante su intervención en la reunión conjunta de las Comisiones de Industria, Movilidad y Energía de la Cámara de España, García Brustenga señaló la importancia del coche eléctrico al compararlo con el avance histórico que supuso el paso del carro de caballos al motor de combustión.
España defiende una posición clara en Europa y es la de pasar de la combustión a la electrificación
El Plan España Auto 2030 se perfila como el instrumento estratégico clave para la transformación de la automoción, momento calificado por el secretario de Estado como disruptivo. Este plan busca el consenso entre todos los actores del ecosistema, tanto públicos como privados, con una visión integral. Según García Brustenga, es imprescindible un plan estratégico para transformar el sector hacia el futuro.
El secretario de Estado presentó el programa Auto+ como complemento al Plan España Auto 2030, diseñado para reforzar la demanda y consolidar el liderazgo español en vehículos eléctricos. Una de las novedades del programa es el concepto ‘triple E’ –electrificado, económico y europeo–, que establece mayores descuentos según el lugar de ensamblado o fabricación del vehículo para fomentar la producción de modelos asequibles en Europa.
García Brustenga destacó que la posición de España es «equilibrada», permitiendo abrir el mercado mientras protege las cadenas de valor críticas ante niveles excesivos de importación. Asimismo, recordó la culminación por parte del Ministerio de la propuesta de Ley de Industria y Autonomía Estratégica, actualmente en tramitación en el Congreso. Esta ley establecerá una estrategia industrial cada seis años, respaldada por planes trienales de acción, con el objetivo de garantizar una hoja de ruta estable para el tejido productivo.
La comparecencia concluyó con la reiteración del objetivo compartido con la Cámara de España de reforzar el peso industrial hasta el 20% del PIB
Este enfoque busca consolidar la autonomía estratégica y garantizar una transición ordenada y competitiva del sector automovilístico en España.


