El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha enfatizado la necesidad de que Cataluña impulse un proyecto integrador e inclusivo frente a las amenazas del autoritarismo. En un acto político del partido celebrado en Barcelona con motivo de la Diada, Junqueras subrayó que la identidad catalana no es "un búnker cada vez más pequeño y aislado". El líder republicano estuvo acompañado por la secretaria general, Elisenda Alamany, la eurodiputada Diana Riba y el portavoz del Jovent Republicà, Marc Martínez.
Junqueras destacó que el concepto de democracia enfrenta una crisis tanto en países receptores como emisores de inmigración, así como en democracias antiguas y nuevas. En su opinión, el miedo es el motor que alimenta el autoritarismo, incluso señalando a quienes han inmigrado a Cataluña. Afirmó que la inmigración no representa una amenaza: "Muchos de vosotros llenáis estas calles y defendéis nuestra patria". Recalcó que la mejor manera de proteger Cataluña es mediante la inclusión.
El independentismo progresista debe garantizar las condiciones materiales y los derechos de sus ciudadanos, siendo un proyecto tanto de justicia social como nacional
Junqueras también subrayó que Cataluña tiene una lengua y cultura que deben ser defendidas y compartidas y que cualquier gobierno que no garantice vida y libertad, debe ser desafiado.
Elisenda Alamany, secretaria general de ERC, argumentó que la izquierda no debe ceder el debate sobre la identidad a la extrema derecha. Criticó la idea de gobernar Cataluña como si fuera solo otra comunidad autónoma y reprochó las lecciones de algunos líderes reaccionarios, refiriéndose indirectamente a la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols.
Por su parte, Diana Riba, eurodiputada de ERC, abogó por un enfoque internacionalista del catalanismo. Expresó su deseo de independencia para Cataluña y para otras naciones sin estado. Riba agradeció la presencia de representantes de partidos de varios territorios, incluidos EH Bildu, el BNG, y el Sinn Féin, entre otros.
Finalmente, Marc Martínez, portavoz del Jovent Republicà, enfatizó la Diada como catalizador de cambio para la juventud. Hizo un llamamiento por un futuro donde la vivienda sea un derecho, la economía esté al servicio de los trabajadores, y la educación sea pública, de calidad y en catalán. En este contexto, reafirmó la vigencia del independentismo frente a la extrema derecha.
