El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha logrado evitar su reprobación en el Parlament gracias a los votos en contra de PSC, ERC y Comuns. La moción de reprobación fue presentada por Junts y recibió el apoyo de PP, AC y CUP, mientras que Vox se abstuvo durante la última sesión del Debate de Política General. Junts justificó su moción criticando la falta de respeto al Parlament por parte de Illa, así como el supuesto incumplimiento de mandatos parlamentarios y la gestión del gobierno catalán.
A pesar de las críticas vertidas durante el debate, ERC y Comuns votaron en contra de la reprobación. No obstante, ERC expresó la necesidad de que Illa cumpla con los acuerdos pactados, advirtiendo sobre posibles consecuencias para la estabilidad del Govern de no hacerlo.
ERC presentó una propuesta de resolución que denunció la falta de liderazgo y proyecto del Govern, apoyada por Junts, Comuns, CUP y AC, pero fue rechazada al obtener 67 votos frente a los 68 de PSC, PP y Vox. Un intento similar de reprochar al Govern su gestión en diversas crisis también fue desestimado bajo el mismo resultado.
Por su parte, los Comuns no presentaron propuestas de resolución, pero manifestaron su descontento durante el pleno por el incumplimiento de los acuerdos de investidura en temas de vivienda y otras áreas.
Junts consiguió la aprobación de una moción que acusaba a Illa de no cumplir los mandatos parlamentarios, resaltando su falta de acción en el cese de conselleras como Sílvia Paneque, Nuria Parlon y Esther Niubó. Esta moción recibió el apoyo de partidos como PP, Vox y CUP, pero encontró la oposición de PSC y Comuns.
Por otro lado, el partido anticapitalista CUP presentó diversas propuestas de resolución criticando fuertemente al Govern por no cumplir acuerdos y no abordar adecuadamente asuntos como la movilidad y la pobreza, pero ninguna de estas propuestas prosperó debido a la falta de apoyo, excepto de Junts y su propio partido.
PP, Vox y AC tampoco lograron que sus resoluciones críticas contra el Govern avanzaran, en gran medida por la falta de consenso entre los grupos parlamentarios.
La abstención de Vox durante la votación de la reprobación de Illa se debió a que el texto incluía un enfoque separatista y se refería a Cataluña como "país"
Vox expresó su constante desaprobación de la gestión de Illa y del Partido Socialista, acusando a Junts de actuar tanto como oposición como apoyo al gobierno simultáneamente.
