El Índice de Precios de Consumo (IPC) en España experimentó un aumento de 1,1 puntos en su tasa interanual durante marzo, alcanzando el 3,4%, cifra que representa su punto más alto desde junio de 2024. Esta subida, que supera en una décima lo previsto inicialmente, se debe principalmente al incremento del coste de los carburantes provocado por el conflicto en Oriente Próximo, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El alza registrada es la más significativa desde junio de 2022, cuando la inflación escaló del 8,7% al 10,2%. El INE ha señalado que la subida de precios en marzo está influenciada por el encarecimiento de combustibles y lubricantes para vehículos, así como por un menor descenso en el precio de la electricidad en comparación con el año anterior. También han subido los precios del gasóleo para calefacción y del sector textil, coincidiendo con el inicio de la temporada primavera-verano.
En concreto, el grupo de transporte vio aumentar su tasa anual más de cinco puntos, situándose en el 5,3% debido al encarecimiento de los combustibles, en contraste con la bajada registrada en el mismo mes del año anterior. A su vez, el grupo vivienda tuvo una variación anual del 3,7%, impulsada por un menor descenso en los precios de la electricidad y un alza en los combustibles líquidos, los cuales habían disminuido el año anterior. El grupo de vestido y calzado presentó una tasa anual del 2,6%, superando en más de 3,5 puntos la cifra del mes anterior.
El IPC facilitado por el INE contempla la reducción de impuestos a los carburantes incluida en el plan anticrisis del Gobierno, aunque su impacto solo se reflejó en la última semana del mes. El Ministerio de Economía ha subrayado que las medidas del Gobierno están diseñadas para evitar que el impacto externo de la guerra afecte permanentemente a la inflación y al poder adquisitivo.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, estima que las medidas implementadas amortiguarán la inflación en los próximos meses entre ocho décimas y un punto.
Además, el Ministerio ha destacado que la electricidad está actuando como un amortiguador del shock energético gracias al desarrollo de energía renovable, que fija el precio de la luz en el 84% de las horas, frente al 25% de 2019. En cuanto a los alimentos, la inflación interanual se moderó hasta el 2,7% influenciada por el comportamiento de las frutas frescas y los huevos.
Por último, la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y productos energéticos, también experimentó un aumento, situándose en el 2,7% en marzo, dos décimas por encima de lo estimado inicialmente y del dato de febrero.
