La comisaria europea de Servicios Financieros, Maria Luís Albuquerque, ha alertado sobre las preocupantes señales económicas que se perciben en la eurozona. A pesar de destacar que la región está mejor preparada para enfrentar una posible crisis, Albuquerque ha advertido sobre la creciente inflación, el alza en los precios de la energía, las tensiones geopolíticas y las guerras comerciales como factores inquietantes.
Durante un encuentro con medios en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, la comisaria ha señalado que la deuda soberana es elevada, lo que contribuye a un entorno económico más arriesgado que en años anteriores. No obstante, ha defendido los avances significativos logrados desde la última crisis financiera, resaltando especialmente las reformas en el sector bancario que han fortalecido el sistema. "Los bancos están mejor capitalizados, la supervisión es más eficiente y armonizada," ha afirmado.
Albuquerque ha destacado que la eurozona está actualmente más preparada para enfrentar cualquier crisis que antes
La comisaria ha subrayado la importancia de centrarse en fortalecer el mercado único, a pesar de las múltiples fuentes de inestabilidad económica externa que Europa no puede controlar. Según ella, el mercado único es el logro más poderoso de Europa y proporciona a la Unión su verdadero peso en el escenario global.
En relación con la crisis de la vivienda en Europa, Albuquerque ha identificado la causa en la falta de oferta, descartando problemas ligados al acceso al crédito bancario. Ha argumentado que no es ahí donde radica el gran problema y que, aunque el sector financiero puede ayudar, no es la solución directa a este desafío.
Albuquerque ha mencionado que el crecimiento urbano, los nuevos modelos de hogares con menos miembros y el mercado inmobiliario como activo financiero son factores cruciales en esta problemática. Aunque el sector financiero puede apoyar, ha reafirmado que la solución pasa por abordar las causas estructurales del problema.
