Renfe ha iniciado un proceso de "ajustes y mejoras" en los nuevos trenes de Stadler destinados a las rutas de Cercanías en Madrid. Estas acciones forman parte del proceso "habitual" de incorporación y puesta a punto del nuevo material rodante de la empresa.
Según un comunicado de Renfe, se están llevando a cabo circulaciones de prueba y comprobaciones técnicas en varias unidades. Estos ensayos tienen como objetivo optimizar el funcionamiento y la fiabilidad de los trenes y no implican la retirada de los convoyes de la circulación. La reincorporación de las unidades está prevista para los próximos días.
Las intervenciones realizadas por Renfe incluyen actualizaciones de software y modificaciones en sistemas como la señalización de frenado y los equipos de información al viajero. La empresa ha destacado que este es el "momento adecuado" para probar y adaptar los trenes a los requerimientos del servicio, ya que inicialmente hay pocas unidades en circulación. Además, Renfe está colaborando con el fabricante en estos ajustes, que se aplicarán tanto a las unidades ya en activo como a las nuevas que se irán entregando "progresivamente" en los próximos meses.
El despliegue de los trenes sigue el calendario programado y representa un avance en la modernización de la flota ferroviaria madrileña
La compañía ha asegurado que los nuevos trenes ofrecen mejoras significativas en prestaciones, accesibilidad, confort y favorecen desplazamientos más eficientes y sostenibles. Estas iniciativas reafirman el compromiso de Renfe con la modernización del transporte ferroviario regional.
