Las expectativas de los consumidores de la eurozona respecto a la inflación han experimentado un notable incremento, según indica el Banco Central Europeo (BCE) en su encuesta de marzo. Este aumento coincide con el primer mes del conflicto en Oriente Próximo. La percepción de la tasa media de inflación por parte de los consumidores en los últimos 12 meses subió al 3,5%, frente al 3% registrado en febrero.
Las previsiones de inflación para el próximo año también aumentaron, alcanzando el 4% desde el 2,5% del mes anterior, la cifra más alta desde octubre de 2023. En cuanto a las expectativas de inflación a tres años vista, estas escalaron hasta un 3%, un incremento respecto al 2,5% previo, situándose apenas una décima inferior al récord del 3,1% alcanzado en octubre de 2022. Las previsiones para los próximos cinco años también se vieron elevadas, situándose en el 2,4% en marzo, frente al 2,3% de febrero.
El aumento en las expectativas de inflación refleja una creciente preocupación entre los consumidores de la eurozona sobre la estabilidad de los precios.
Por otro lado, las expectativas de crecimiento de los ingresos nominales de los consumidores para el próximo año se mantuvieron sin cambios, en un 1,2%. No obstante, el crecimiento percibido del gasto nominal en el último año subió al 5,1%, desde el 4,6% anterior. Además, el gasto nominal esperado para los próximos 12 meses aumentó al 4,1%, superando el 3,5% registrado en febrero, marcando así el nivel más alto desde mayo de 2023.
Estos resultados se conocen poco antes de la reunión del Consejo de Gobierno del BCE en Fráncfort, donde se debatirá la política monetaria de la zona euro. Según las previsiones del mercado, es probable que la institución no modifique los tipos de interés actuales.
