El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, expresó este domingo su agradecimiento al Gobierno de China por la donación de 5.000 sistemas fotovoltaicos. Según el mandatario, este gesto contribuirá a que la isla pueda cambiar su matriz energética en medio de la crisis de energía que enfrenta actualmente. Díaz-Canel expresó su gratitud en redes sociales, señalando que este apoyo chino se suma a los esfuerzos internos de Cuba para modificar su estructura energética, a pesar de lo que calificó como bloqueo genocida impuesto por Estados Unidos contra el país.
El presidente cubano se refirió a una publicación anterior del ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Oscar Pérez-Oliva, quien informó sobre la donación de los sistemas fotovoltaicos. Estos están destinados a zonas rurales, centros de salud, círculos infantiles y sucursales bancarias. Díaz-Canel destacó la crisis energética que enfrenta la isla, la cual ha provocado apagones prolongados, durante su intervención en un encuentro internacional de partidos comunistas y obreros. Allí criticó duramente las restricciones impuestas por Estados Unidos, describiéndolas como un castigo colectivo que persigue socavar el sistema socialista cubano.
Estados Unidos somete a Cuba a la asfixia total, generando privación extrema que impacta en la vida diaria de los ciudadanos
En este contexto, el presidente cubano calificó de criminales y fascistas a quienes desarrollan lo que denominó un cerco energético, que ha afectado gravemente la calidad de vida en la isla. Según Díaz-Canel, estas acciones han tenido consecuencias humanitarias significativas, incluyendo la mortalidad infantil, la reducción de la esperanza de vida de pacientes oncológicos, y la limitación del acceso a medicinas, alimentos y servicios básicos como la electricidad y el agua.
Continuando con su discurso, el mandatario explicó que Cuba ha logrado recuperar más de 100 MW de potencia eléctrica, gracias a un esfuerzo considerable en las islas de generación distribuida. Según sus palabras, si estos 100 MW estuvieran disponibles diariamente, la duración de los apagones se reduciría a solo tres horas, en lugar de las más de 20 horas actuales.
El país caribeño atraviesa una situación compleja, exacerbada no solo por las seis décadas de embargo estadounidense, sino también por un reciente bloqueo energético que, en ocasiones, ha llevado al cese completo del suministro eléctrico.
