El Banco de Brasília (BRB) ha firmado un memorando de entendimiento con la gestora Quadra Capital para la venta de activos relacionados con su exposición a Banco Master, entidad que fue liquidada por el Banco Central de Brasil el pasado noviembre. La operación, valorada en 15.000 millones de reales (2.570 millones de euros), contempla la creación de un fondo de inversión que gestionará estos activos. El acuerdo incluye un pago inicial de entre 3.000 millones y 4.000 millones de reales, mientras que BRB asumirá el resto mediante participaciones subordinadas cuyo rendimiento dependerá del futuro de los activos.
El objetivo de BRB es fortalecer su estructura de capital y liquidez mejorando la gestión de su cartera. La entidad se había visto implicada en la adquisición de activos del Banco Master por aproximadamente 12.000 millones de reales, una operación que actualmente está bajo investigación por sospechas de fraude.
El Gobierno brasileño podría exigir contrapartidas al BRB en caso de tener que intervenir para su rescate.
El Gobierno federal ha indicado que solicitará condiciones si finalmente procede al rescate del BRB, que recientemente anunció un retraso indefinido en la publicación de sus resultados del tercer y cuarto trimestre de 2025. Esto se debe a la necesidad de concluir la "auditoría forense" encargada para investigar la situación derivada de Banco Master. La administración de Lula da Silva no considera la intervención como inminente, pero actuaría si detecta un riesgo sistémico para el sector financiero.
Entre las condiciones planteadas al BRB, controlado por el ayuntamiento de Brasilia, se encuentra la modificación de las normas de un fondo que encauza las transferencias federales a las regiones, del cual se esperan destinar 30.000 millones de reales al municipio este año. Para superar la crisis, el BRB ha convocado una junta extraordinaria para discutir una ampliación de capital de hasta 8.800 millones de reales.
El BRB comunicó el aplazamiento de la publicación de sus cuentas semestrales para garantizar la "fiabilidad, transparencia e integridad" de sus estados financieros, los cuales serán revisados en la junta de accionistas. Este retraso contraviene las regulaciones brasileñas que exigen la divulgación de resultados anuales antes de marzo, lo que podría derivar en multas diarias e incluso en la suspensión de la negociación de acciones en Bolsa si se prolonga la situación.
