El Tribunal Supremo ha anulado, tras una década de litigios, las cláusulas de las hipotecas multidivisa que Caixabank adquirió de Barclays al comprar su negocio minorista en 2014. El fallo dictamina que "la falta de transparencia de estas cláusulas conlleva a su abusividad", según ha indicado el alto tribunal en su sentencia.
La resolución obliga a Caixabank a dejar de aplicar estas cláusulas en cualquier préstamo hipotecario, a convertir las hipotecas a euros y a notificar a sus clientes sobre esta modificación. A pesar de ello, el veredicto no contempla la devolución de las cantidades indebidamente cobradas, un aspecto que ha sido criticado por la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), que considera esta victoria como una justicia colectiva a medias. Asufin ha resaltado que esto seguirá colapsando los juzgados con pleitos individuales y ha instado a transponer la directiva europea para actualizar el marco de acciones colectivas en España.
El Tribunal Supremo ha concluido que las cláusulas de las hipotecas multidivisa son abusivas debido a su falta de transparencia, afectando gravemente a los consumidores.
Las hipotecas multidivisa, que se popularizaron durante los primeros años de la crisis financiera, son contratos hipotecarios a tipo variable que vinculaban tanto el capital como las cuotas a una divisa extranjera. Aunque el cliente percibía su salario y realizaba los pagos en euros, estos productos ofrecían la posibilidad de beneficiarse de las tasas de referencia de otros países, como Suiza. Sin embargo, omitían el riesgo asociado a las fluctuaciones del tipo de cambio, lo que podía encarecer significativamente las hipotecas si la divisa extranjera se apreciaba frente al euro.
Barclays, junto con otras entidades como Bankinter y Banco Popular, comercializó hipotecas multidivisa por un total que superó los 4.700 millones de euros. Actualmente, Asufin mantiene dos demandas colectivas pendientes contra estas entidades, ahora bajo la gestión de Santander.
La sentencia del Tribunal Supremo apoya a los clientes afectados, resaltando que no tuvieron la oportunidad de contrastar este tipo de hipotecas con otras ofertas convencionales en euros. "La falta de transparencia de las cláusulas y la equivalencia en euros de las cuotas provoca un grave desequilibrio para el consumidor", afirma el fallo, subrayando el riesgo de infragarantía en caso de una depreciación del euro.
Patricia Suárez, presidenta de Asufin, ha manifestado satisfacción por la protección brindada a los afectados, pero también ha denunciado que el sistema no ofrece suficiente amparo. Señala que las victorias colectivas sin restitución de cantidades representan un triunfo parcial para quienes han sufrido las consecuencias de los abusos bancarios.
