El índice que evalúa la presión en las cadenas de suministro de Estados Unidos ha registrado un aumento en marzo, alcanzando un valor de 0,68, frente al 0,54 de febrero. Así lo indican los datos preliminares difundidos por la Reserva Federal de Nueva York, marcando una cifra no observada desde enero de 2023.
Esta escalada coincide con el inicio del conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán; la notable reducción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta crucial por donde circula una quinta parte del petróleo mundial; y significativas fluctuaciones en los mercados energéticos, con aumentos considerables en los precios del petróleo y el gas. Este contexto ha contribuido a que el índice marque su nivel más alto en tres años.
La cifra de marzo indica una tendencia al alza en la presión sobre las cadenas de suministro
Un valor de 0 en este indicador supone una situación neutra, lo que implica que el registro actual representa un incremento en la presión. La última vez que se superó una cifra como la actual fue en enero de 2023, momento en el que ya se reflejaba una disminución de la presión de la oferta tras alcanzar los 4,49 puntos a finales de 2021, en el contexto de las repercusiones del Covid-19 sobre la economía global. Estos niveles se mantuvieron elevados durante varios meses, coincidiendo con la invasión rusa de Ucrania.
La duración del actual conflicto y su impacto en la gestión del estrecho de Ormuz podrían influir en el próximo dato mensual, según los analistas.
