Este martes, 29 de septiembre, el Pleno del Congreso discutirá una propuesta del PSOE para introducir un impuesto a nivel europeo sobre los beneficios extraordinarios que están obteniendo las compañías energéticas debido al incremento de los precios de los combustibles, desencadenado por el conflicto en Oriente Medio. Esta iniciativa cuenta con el respaldo del vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, así como de sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal, quienes en una carta instaron a la Comisión Europea a establecer dicho tributo.
El objetivo de esta propuesta es aliviar la carga que la crisis actual impone sobre los consumidores y el erario público
El PSOE argumenta que resulta justo y razonable que las grandes compañías del sector energético, que obtienen beneficios extraordinarios debido al alza de precios de los combustibles fósiles, colaboren de manera extraordinaria para mitigar sus efectos. Recuerdan que, tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, la Unión Europea ya estableció una contribución temporal de solidaridad similar, adoptada también por el Gobierno de España.
La iniciativa del PSOE subraya que el diseño del impuesto debe ser cuidadoso para que no repercuta directamente en los precios, afectando así a los consumidores en lugar de a los beneficios extraordinarios obtenidos por las energéticas. Sumar también ha expresado su preocupación por los beneficios extraordinarios en este sector ante la crisis en Oriente Medio, lanzando varias preguntas parlamentarias al Ejecutivo.
El diputado Félix Alonso ha señalado que, según datos del Observatorio sobre Márgenes Empresariales del gabinete económico de Comisiones Obreras, la rentabilidad empresarial del sector energético ha alcanzado un nuevo máximo, favorecida por los márgenes en el refinado de petróleo. Destacan, además, que estas empresas son responsables del 31% del incremento general de precios señalado por el observatorio.
Alonso pregunta al Gobierno si considera que las subidas en los precios del carburante se deben exclusivamente a factores geopolíticos relacionados con la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán o si las empresas están aprovechándose de la situación para obtener beneficios extraordinarios. También solicita una evaluación de los márgenes en el refinado de petróleo y las acciones que se tomarán si se confirma un comportamiento oportunista por parte de las compañías. Por último, pregunta si el Gobierno planea reimpulsar un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas, similar al implementado durante la pasada legislatura.
