El índice Euríbor, esencial para el cálculo de intereses en hipotecas y préstamos a tipo variable, cerró marzo con un valor del 2,565%, cifra corroborada por el Banco de España. Esto supone un incremento notable respecto al 2,221% registrado en febrero, influenciado por el cambio en las expectativas monetarias del Banco Central Europeo (BCE) debido al conflicto en Oriente Próximo.
El aumento mensual de 34,4 puntos básicos es el más pronunciado desde octubre de 2022, reflejando una inestabilidad creciente y un cambio de tendencia. Para los hipotecados, esto se traduce en un incremento en sus mensualidades. Un ejemplo práctico: una hipoteca variable de 150,000 euros a 30 años con un diferencial del 0,99% más Euríbor se verá afectada con un aumento de 13,96 euros al mes, lo que supone 167,52 euros adicionales anuales.
Desde HelpMyCash.com, Miquel Riera destaca que esta subida es «la de mayor magnitud desde octubre de 2022». Por aquel tiempo, el índice pasó rápidamente del 2,233% al 2,629% en parte debido a la inflación por la guerra en Ucrania. Según Pedro Ruiz, portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.es, «el efecto más visible del conflicto bélico es la escalada del precio del petróleo y del gas», lo que ha llevado al Euríbor a girar al alza en marzo.
Expectativas y futuro del Euríbor
Laura Martínez de iAhorro señala que el Euríbor «vuelve a tensionar las hipotecas variables», introduciendo una fase de incertidumbre. Hasta ahora, los tipos del BCE se mantuvieron estables en el 2% desde junio de 2025, pero el nuevo contexto geopolítico ha alterado estas previsiones. Según Martínez, será complicado anticipar la evolución del índice debido a su dependencia de la inflación y la inestabilidad política.
El portavoz de Kelisto indica que el mercado «puede subir los tipos hasta el 3%, un punto por encima del nivel actual»
Diego Barnuevo de Ebury estima que el Euríbor podría mantenerse estable en los niveles actuales hasta que se vean señales claras de desescalada del conflicto. Si la situación se resuelve, cabría esperar una corrección en las expectativas de subidas de tipos y del Euríbor a 12 meses. No obstante, advierte que, mientras los precios de la energía sigan elevados, «más pegajoso se mantendrá el índice de referencia para las hipotecas variables».
