El último informe de la entidad bancaria UBS predice que el precio de la onza de oro, tradicionalmente considerado un activo seguro en tiempos de incertidumbre, incrementará significativamente hasta alcanzar los 6.200 dólares a finales de junio. Este pronóstico se da a pesar de la reciente caída del oro desde su récord, establecido en 5.626,80 dólares.
UBS indica que, aunque es «difícil» precisar el momento exacto en que ocurrirá este repunte, se espera que tras alcanzar los 6.200 dólares, el valor del oro retroceda a 5.900 dólares por onza hacia principios de 2027. El oro ha mostrado una revalorización anual del 49,35%, experimentando varios altibajos, con un pico cercano al máximo histórico el pasado 29 de enero.
En el transcurso de este año, el oro ha subido un 4,97%, situándose en 4.592 dólares durante la media sesión de las bolsas europeas este martes. No obstante, el metal precioso ha perdido casi todas las ganancias obtenidas en 2026 debido a una disminución del 12,22% entre el 17 y el 23 de marzo, coincidiendo con la intensificación del conflicto en Oriente Próximo.
Esto parece contradictorio para muchos inversores, ya que se espera que el oro se beneficie de la búsqueda de refugio en períodos de elevada incertidumbre geopolítica
Los analistas de UBS argumentan que «la historia demuestra que el oro no siempre repunta durante los periodos de conflicto, especialmente en las primeras etapas». Se pone especial énfasis en el impacto de los precios energéticos, que han impulsado a los mercados a prever una política monetaria más restrictiva. Esta previsión está basada en la hipótesis de que los bancos centrales podrían subir los tipos o retrasar los recortes para contrarrestar la inflación general.
El informe subraya que los mercados han pasado de considerar dos recortes y medio de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) en 2026 a no anticipar ninguna relajación adicional este año. Incluso existe una pequeña probabilidad de subida, mientras que para el Banco Central Europeo (BCE) se prevén tres subidas de tipos. «Creemos que esto es excesivo, especialmente teniendo en cuenta el posible lastre para el crecimiento que supone el prolongado aumento de los precios de la energía», señalan los analistas de UBS.
Por último, UBS anticipa que podría reactivarse la demanda de oro por parte de los inversores y los bancos centrales conforme disminuya la preferencia por la liquidez derivada de la crisis en Oriente Próximo. La entidad suiza sugiere que, a pesar de los desafíos actuales, el oro sigue siendo una apuesta potencialmente lucrativa en respuesta a condiciones económicas cambiantes.
