El gigante alemán de la automoción, Bosch, ha anunciado un recorte significativo de su plantilla, con la eliminación de 13.000 puestos de trabajo prevista de aquí a 2030. Esta decisión afectará principalmente a las sedes alemanas de su división de movilidad, según ha comunicado la empresa este jueves.
«Necesitamos trabajar urgentemente en nuestra competitividad en el sector de la movilidad y seguir reduciendo nuestros costes a largo plazo», manifestó Stefan Grosch, director general y director de trabajo de Bosch.
Desde principios de 2023, Bosch ya había señalado la necesidad de reducir su fuerza laboral en 9.000 empleados dentro de la misma división, que ha venido registrando pérdidas anuales estimadas en unos 2.500 millones de euros. Esta última ronda de recortes subraya los desafíos financieros que enfrenta la compañía.
Impacto en las plantas de producción
En lo referente a las diferentes ubicaciones afectadas, destaca la planta de Feuerbach, donde se fabrican componentes diésel y se invierte en tecnología de hidrógeno. Allí, la empresa prevé despedir a aproximadamente 3.500 empleados debido a la caída de la demanda y a la subutilización de sus instalaciones. Por su parte, la planta de Schwieberdingen verá reducida su plantilla en 1.750 trabajadores debido a la baja demanda de productos y la creciente lenta implementación de nuevas tecnologías.
Aún más severo es el caso de Waiblingen, donde Bosch planea cerrar completamente una planta para finales de 2028, afectando a 560 empleados. En Bühl, se proyecta la eliminación de aproximadamente 1.550 posiciones, y en Homburg, se recortarán alrededor de 1.250 puestos en la producción de componentes para camiones diésel.
Condiciones del entorno económico
Markus Heyn, miembro del consejo de administración de Bosch responsable de la división de movilidad, ha destacado la incertidumbre con la que deben lidiar todas las empresas debido a «los acontecimientos geopolíticos y las barreras comerciales, como los aranceles». Esta situación engloba un entorno complicado para el sector automovilístico que, combinado con una menor demanda, impulsa decisiones difíciles como las anunciadas por Bosch.
