La negociación del próximo convenio colectivo entre Renault y los sindicatos continúa este jueves, 9 de abril, en lo que será la octava reunión para intentar alcanzar un acuerdo. Durante el último encuentro, la empresa propuso un incremento salarial ajustado al Índice de Precios al Consumidor (IPC) más un punto en 2026, y el IPC en 2027 y 2028, además de un pago único de 400 euros en 2026 al firmar el convenio colectivo.
Tanto Renault como los sindicatos CCOO y UGT han reconocido ciertos avances, aunque consideraron que no son suficientes para cerrar un acuerdo. Por otro lado, CGT calificó las propuestas como "absolutamente insuficientes" y el Sindicato de Cuadros y Profesionales (SCP), junto con CSIF, perciben las posturas aún muy distantes.
En el encuentro se discutieron medidas relacionadas con flexibilidad, salarios, salud laboral, ritmos de trabajo y movilidad. Entre los temas tratados, Renault reafirmó su compromiso de asegurar las rotaciones y la validación de las gamas de trabajo, impulsando además una escuela para mayores de 50 años. En movilidad, la empresa busca eliminar restricciones actuales para asegurar el empleo de trabajadores desplazados a Valladolid tras la reducción de turnos en la planta de Palencia prevista para julio.
Renault y los sindicatos reconocen avances en la negociación, pero persisten las diferencias para cerrar un acuerdo sobre el nuevo convenio colectivo.
UGT declaró ver avances en la negociación pero insistió en que "falta más salario" y manifestó la necesidad de mejorar las condiciones laborales y sociales, reclamando la climatización de naves y una mejor gestión de ritmos de trabajo. Comisiones Obreras también indicó que la firma del acuerdo todavía está lejana al no cumplirse sus demandas salariales y de condiciones laborales.
Por su parte, SCP lamentó que los problemas diarios de la plantilla, como ritmos de trabajo o temperaturas extremas, no hayan sido resueltos, señalando que su posición está lejos de las propuestas empresariales. CGT, mientras tanto, advirtió de posibles medidas de presión si no hay cambios significativos, criticando la oferta salarial y el pago único propuesto como insuficiente para recuperar el poder adquisitivo perdido.
CSIF también destacó la falta de avances significativos y discrepancias importantes con las propuestas de Renault, calificándolas de insuficientes y alejadas de las necesidades reales de la plantilla.
