CSIF ha exigido la restitución urgente del servicio de autobuses para los empleados de Renault, interrumpido sin previo aviso el 1 de abril, y ha advertido que emprenderá acciones legales y sindicales si el servicio no se reestablece antes del lunes 6 de abril. La interrupción del servicio, que deja sin transporte a cientos de empleados tanto al final del turno de noche como al inicio de los turnos diurnos, ha generado un grave perjuicio a la plantilla, según ha denunciado el sindicato en un comunicado.
Según CSIF, la suspensión del servicio de autobuses se debe al vencimiento del contrato entre Renault y la concesionaria La Regional, sin que la empresa haya asegurado su renovación. Esta situación, calificada de imperdonable por el sindicato, ha expuesto a los trabajadores del turno de noche a temperaturas de apenas seis grados sin transporte ni aviso previo, mientras que aquellos del turno de mañana se vieron forzados a buscar alternativas de última hora para llegar a tiempo al trabajo.
CSIF critica que la falta de previsión y de comunicación de la dirección de Renault refleja desinterés hacia la plantilla, especialmente mientras se negocia un nuevo convenio colectivo.
El sindicato considera que la interrupción del servicio es una grave falta de diligencia por parte de la multinacional, irónica dada la frecuente queja de la empresa sobre los niveles de absentismo, mientras falla al proporcionar un transporte colectivo adecuado. CSIF señala que no se puede exigir compromiso a la plantilla cuando la empresa no garantiza elementos básicos como el transporte seguro y eficiente.
Finalmente, el sindicato ha pedido que se reestablezca inmediatamente el servicio de autobuses, se depuren responsabilidades y se ofrezca una compensación económica a los trabajadores afectados. "Dejar a los empleados sin transporte, sin aviso y a horas intempestivas, es un desprecio absoluto por su tiempo de descanso, esfuerzo y seguridad", concluye CSIF.
