El presidente de CaixaBank, Tomás Muniesa, ha subrayado la importancia de la unión bancaria europea y ha instado a confiar en el proyecto europeo. Sus declaraciones se produjeron en la 41ª Reunió Cercle d'Economia, celebrada en el Palau de Congressos de Catalunya, evento en el que compartió escenario con el director general de Economía del Banco de España, David López.
Muniesa destacó que el problema principal de Europa es la falta de convicción en su propio proyecto comunitario, lo cual se refleja en la lentitud de la Unión Europea al tomar decisiones. Según el presidente de CaixaBank, la ausencia de grandes bancos en Europa se debe a la fragmentación existente entre las 27 jurisdicciones nacionales. "Hablamos de Europa como futuro, pero no apoyamos suficientemente a líderes europeos y grandes empresas", comentó, lamentando que cada país busque promover sus propias compañías como campeones europeos, en lugar de priorizar el crecimiento de un mercado único.
Para Muniesa, la creación de campeones europeos debe ir acompañada de una renuncia a la soberanía nacional en favor de un mercado común más integrado
Además, Muniesa señaló que una solución para el escaso tamaño bursátil de las empresas europeas es la flexibilización de fondos de inversión y pensiones, comparando con Estados Unidos, donde los fondos de pensiones canalizan un 20% del ahorro. En contraste, indicó que la industria de fondos de pensiones es mucho menor en Europa, afectando así el crecimiento y la financiación empresarial. Propuso también una reducción de la regulación para agilizar los mercados financieros.
Por su parte, David López aseguró que, aunque Europa ahorra lo suficiente, existe un problema en cómo se asignan estas inversiones. A pesar de que los europeos ahorran más que los estadounidenses, estos fondos se destinan mayoritariamente a productos de bajo riesgo y rentabilidad, lo que dificulta el impulso a startups y scaleups. López negó que en Europa haya menos ideas empresariales y abogó por crear instrumentos que canalicen el ahorro generado, lo que debería convertirse en una máxima prioridad.
Finalmente, López destacó que la regulación financiera actual debe evitar una repetición de la crisis de 2008. Subrayó que el problema no es tanto regulatorio, sino de fragmentación dentro de los 27 países de la Unión Europea.
