Kevin Lamour, hasta ahora director de operaciones de la FIFA, ha sido destituido de su cargo este lunes, tras haber acusado al presidente de la organización, Gianni Infantino, de engañar a la dirección con un plan controvertido para vender participaciones del Mundial a inversores privados. Este plan había sido rechazado por tres confederaciones continentales, incluida la UEFA, que llegó a amenazar con boicotear las competiciones de la FIFA antes de su retirada.
En un primer momento de la crisis, Lamour declaró a Associated Press que la dirección de la FIFA había sido engañada por Infantino. Estas declaraciones surgieron en un contexto en el que Infantino enfrenta una intensa presión, después de que tres presidentes de confederaciones le acusaran públicamente de engaño en una carta abierta.
La salida de Kevin Lamour representa un episodio más en la creciente presión sobre Gianni Infantino, presidente de la FIFA
Un portavoz de la FIFA confirmó que la relación laboral con Lamour finalizó el 17 de agosto de 2026, agradeciendo sus dos años de servicio y deseándole éxito en sus futuros proyectos. No se proporcionaron más comentarios sobre su salida. Según informaciones, el secretario general de la FIFA, Mattias Grafstrom, informó de la decisión al personal a través de un correo electrónico, en el que reconocía las contribuciones de Lamour a la organización.
Ese mismo día, Infantino también perdió el respaldo de la Federación Escocesa de Fútbol. La carta abierta que acusaba al presidente de favorecer el engaño tenía la intención de instarlo a dimitir. En caso de que Infantino se niegue a retirarse, sus opositores podrían buscar un candidato dispuesto a desafiarlo en el próximo Congreso.
