día mundial de la ciencia

El investigador y el innovador deben tener el reconocimiento que se merecen, social incluido, igual que otros actores fundamentales como empresarios o mecenas El Día de la Ciencia, el pasado 10 de noviembre, es una buena excusa para revisar el estado de la cuestión en nuestro país, identificar nuestras fortalezas y emprender acciones para mejorar nuestras debilidades. Sin duda, en buena medida, los fondos europeos Next Generation EU están llamados a transformar e impulsar a nuestro país en estos ámbitos.   Siendo un campo extenso, y dejando necesariamente puntos fuera del análisis en un artículo de estas características, podemos comentar brevemente algunos aspectos relevantes. Claramente, la I+D no es nuestro fuerte. Nuestra intensidad (en porcentaje del PIB) ronda el 1,4%, bien lejos de los objetivos (2% y 3%) y de la media de la UE, en torno al 2,3%. Y, por supuesto, muy alejados de los líderes europeos -en torno al 3,5%- y mundiales. Además, es necesario destacar que el sector privado presenta cifras más bajas en comparativa internacional que el sector público. Estas mismas tendencias son válidas también para los recursos humanos involucrados en actividades de I+D.  En cuanto a innovación, según el European Innovation Scoreboard 2023 de la UE, estamos en el tercer grupo, de cuatro bloques, denominado ‘innovadores moderados’. En este segmento, estamos junto a países como Italia, Portugal o Grecia. En el grupo de cabeza están Dinamarca, Suecia y Finlandia.  Las exportaciones high-tech (2021) representaron el 6,8% en España, frente al 17,7% de la UE. Y el empleo en industria de alta tecnología y servicios intensivos en conocimiento, un 4%, frente a la media europea del 5,9%. Unos datos que revelan, muy a las claras, la necesidad de un fuerte impulso en sectores de alta tecnología en nuestro país.  En las patentes, uno de los principales indicadores…