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Mónica García aboga por integrar en el SNS a las personas que reciben actualmente prestación sanitaria bajo mutuas de prestación sanitaria privada Ahora que finalmente el panorama político se asienta, ha echado a andar la legislatura y una vez que los ministros ya han tomado posesión de sus carteras, cabe preguntarse qué nuevas medidas pueden estar por llegar tras la reciente investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Uno de los ministerios que más cambios puede traer consigo es el de Sanidad, que ha pasado de José Miñones a Mónica García. La nueva ministra de Sanidad y, hasta ahora líder de Más Madrid en la Comunidad de Madrid, ha tomado posesión de una de las cinco carteras correspondientes a Sumar. Pero, ¿quién es Mónica García? Además de iniciar su carrera política en 2015 y haberse presentado con anterioridad a las elecciones de la Comunidad de Madrid, la madrileña es licenciada en Medicina y Cirugía, especializada en anestesiología, cuyo desempeño ha llevado a cabo en el Hospital 12 de Octubre de Madrid.  Si algo ha definido a la nueva ministra durante su carrera política ha sido la defensa a ultranza de la sanidad pública. De hecho, en la reciente toma de posesión, afirmó lo siguiente: “La misión será poner nuestro Sistema Nacional de Salud en el centro”. A esto, añadió que era un orgullo para ella decir por primera vez como ministra las palabras que tantas veces ha repetido: "Viva la sanidad pública". Asimismo, expresó que era el momento de “blindar la universalidad, porque no hay nada más justo y eficiente que tener una sanidad que atiende a todas las personas que viven en nuestro país”, recordando que en 2012 la sanidad universal española “se vio dañada” y que aún no se ha logrado “revertir” ese daño.  "Hace 10 años…
"La reversión del incremento de gasto para funcionarios y pensionistas es una tarea políticamente 'suicida', la Administración está condenada a mantenerlos El gasto de las distintas Administraciones Públicas españolas superará este año los 640.000 millones de euros, según se desprende de las estimaciones de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Esto supone un incremento del 35% frente a los 473.000 millones registrados hace 10 años, en 2013, cuando la economía española se recuperaba de la crisis de deuda hipotecaria gracias al rescate bancario.  En este mismo periodo, el PIB de España habrá pasado de los 1,02 a los 1,28 billones de euros, según la media de las últimas previsiones (menos de un 5% en 2022 –aunque el INE calcula que fue del 5,5%- y un 1,3% en 2023). Es decir, que, en la última década, la capacidad de creación de riqueza de la economía española habrá avanzado un 25%, un 30% menos que lo que aumenta el gasto público. Dicho de otra forma, de media, en los últimos 10 años, por cada euro que ha avanzado el PIB, la Administración se ha gastado 1,4 euros más.  Cuestionado por este asunto, un ex diputado del Congreso con dilatada experiencia en materia presupuestaria fue bastante claro al respecto. “A pesar de las cifras, el margen para reducir el gasto público en España es mínimo. Más de 3,3 millones de funcionarios son muchos votos y, por cada capítulo de gasto que se incrementa, casi siempre hay un lobby -grupo de presión- detrás, cuyos miembros se benefician. Y hacen mucho ruido…”.  En síntesis, y según se desprende de las palabras de este ex diputado conservador, los aumentos de gasto público prácticamente se blindan en cuanto son aprobados en los PGE, en las cuentas públicas autonómicas o en las locales. La reversión de los incrementos…