El reciente apagón generalizado que afectó a diversas infraestructuras críticas ha encendido las alarmas en el sector empresarial español. Uno de los efectos colaterales ha sido el aumento de las solicitudes para contratar servicios de protección de datos, impulsado por el temor a posibles sabotajes informáticos. El incremento se está dejando notar especialmente en firmas jurídicas y consultoras especializadas en protección de datos como Grupo Atico34, quienes ya han confirmado a este medio un aumento significativo de consultas y contrataciones.
"Lo cierto es que sí, estamos recibiendo un volumen de solicitudes inusual. Muchas empresas, que hasta ahora no habían priorizado la protección de sus datos, están pidiendo asesoramiento urgente. No cabe duda de que sea por el motivo que sea, el apagón ha supuesto un punto de inflexión", señala Miguel Quintanilla, portavoz de Grupo Atico34.
Este fenómeno no se limita a grandes corporaciones. Las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), que tradicionalmente han sido más vulnerables a los ataques cibernéticos por falta de recursos o estrategias de protección robustas, están mostrando también una creciente preocupación.
Protección de datos y ciberseguridad en el punto de mira
Los datos respaldan esta inquietud generalizada. Un estudio de CISCO ha revelado que el 40% de las PYMEs que sufrieron un ciberataque experimentaron al menos ocho horas de inactividad. Este tiempo de paralización no solo compromete la productividad, sino que representa una porción significativa de los daños financieros derivados de una brecha de seguridad.
Por su parte, la revista Cybersecurity Magazine aporta otras cifras preocupantes: el 83% de las PYMEs no están preparadas para recuperarse económicamente tras un ataque cibernético.
A raíz del apagón, muchas compañías han comenzado a revisar sus sistemas de seguridad, a realizar auditorías internas y a implementar nuevas capas de protección en sus entornos digitales. La contratación de Delegados de Protección de Datos (DPO), la redacción de políticas internas de seguridad o el desarrollo de planes de respuesta ante incidentes se han convertido en acciones prioritarias para sectores tan diversos como el sanitario, el financiero, el logístico o el educativo.
Desde Grupo Atico34 señalan que esta reacción es “necesaria y lógica”, ya que “estamos ante un escenario en el que las amenazas digitales evolucionan a gran velocidad y muchas empresas se han quedado atrás en sus protocolos de prevención”.
Lo que recomiendan los expertos
En este contexto, los expertos en protección de datos ofrecen una serie de pautas claras para mejorar la resiliencia digital de las empresas. Desde Grupo Atico34 subrayan que el primer paso es realizar un análisis de riesgos integral, que permita detectar vulnerabilidades críticas antes de que los atacantes las exploten.
“Una protección de datos efectiva no puede improvisarse ni aplicarse de forma genérica”, añaden desde la firma. “Cada empresa tiene un nivel de exposición diferente y requiere un enfoque personalizado”.
Entre las recomendaciones clave destacan:
- Formación continua del personal en materia de ciberseguridad, especialmente para reconocer y evitar técnicas de ingeniería social como el phishing.
- Actualización constante de software y sistemas para eliminar brechas conocidas que puedan ser explotadas por atacantes.
- Implantación de medidas técnicas como la autenticación multifactor (MFA), el cifrado de datos y las copias de seguridad automatizadas.
- Revisión legal y cumplimiento normativo, especialmente en relación con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD), así como a otras nuevas normativas como la Directiva NIS-2 o la nueva Ley de Inteligencia Artificial.
En ese sentido, Grupo Atico34 enfatiza que “las empresas no tienen por qué enfrentarse solas a este tipo de amenazas. El acompañamiento profesional puede marcar la diferencia”.
La percepción tradicional de la ciberseguridad como un coste adicional está cambiando. Cada vez más empresas comprenden que se trata de una inversión estratégica para garantizar la continuidad del negocio. Un ataque informático no solo puede bloquear la operativa diaria, sino dañar la reputación de la marca, con consecuencias a largo plazo.
Desde Grupo Atico34 concluyen que “la ciberseguridad ya no es una opción, es una necesidad estructural. Y cuanto antes se actúe, mayor será la capacidad de anticiparse a lo inevitable”.
Este cambio de mentalidad, unido a los recientes acontecimientos, está provocando un auge sin precedentes en la demanda de servicios relacionados con la protección de datos y la ciberseguridad. Y todo apunta a que esta tendencia no será pasajera, sino parte de una transformación más profunda en la forma en que las empresas abordan su gestión de riesgos.
