La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha publicado un informe en el que se proyecta que la cuota global de vehículos eléctricos podría alcanzar el 40% para el año 2030. Esta previsión, sin embargo, viene acompañada de advertencias sobre posibles riesgos a nivel mundial. Las preocupaciones principales de la AIE giran en torno a la contracción del comercio, un crecimiento global más lento y la caída del precio de los combustibles fósiles, factores que podrían influir negativamente en el desarrollo del parque móvil de vehículos eléctricos.
De acuerdo con las previsiones de la AIE, las ventas de vehículos eléctricos podrían superar los 20 millones de unidades en 2025, consolidando así el crecimiento del mercado. China, en particular, ha mostrado un notable impulso, alcanzando ya en 2023 una cuota de mercado cercana al 40%, superando significativamente la media global del 20%, que es similar a la de Europa. No obstante, tanto en el continente europeo como en Estados Unidos, las ventas han enfrentado dificultades debido a la menor competitividad de precios de los vehículos eléctricos.
Las infraestructuras de recarga constituyen uno de los principales cuellos de botella para la expansión del mercado de vehículos eléctricos
Un problema crítico para el avance de los vehículos eléctricos son los puntos de recarga. En Europa, aunque ya existen un millón de puntos de recarga, el despliegue podría acelerarse gracias al Reglamento de Infraestructuras de Combustibles Alternativos. Por otro lado, en Estados Unidos, el cambio de administración al gobierno de Donald Trump podría obstaculizar el crecimiento de estas infraestructuras.
