El 75% de los nudos de la red de transporte eléctrica en España ya no disponen de capacidad para atender nueva demanda, conforme al primer mapa publicado por Red Eléctrica en febrero de 2026. Este panorama se complica debido a que los plazos para reforzar la red con nuevos puntos de suministro pueden extenderse hasta 80 días en zonas que requieren obras de infraestructura, según establece el Real Decreto aprobado por el Gobierno en noviembre de 2025.
España enfrenta una paradoja energética notable: el impulso hacia la movilidad eléctrica avanza rápidamente, con más de 53.400 puntos de recarga públicos operativos y un creciente interés en sectores como logística y retail. Sin embargo, la capacidad de la red eléctrica local no siempre acompaña este ritmo. En este contexto, el almacenamiento distribuido se perfila como una solución viable, ofreciendo una respuesta rápida y económica frente al incremento de necesidades de carga ultrarrápida y potencia, según Javier Lázaro, director de Ventas de XCharge Europe.
Solo uno de cada cuatro nudos de la red tiene margen disponible para nueva demanda, lo que complica la última milla eléctrica más que la generación de energía en sí.
El Gobierno, consciente del problema, aprobó un Real Decreto en noviembre de 2025 que pretende acortar los tiempos de respuesta de las distribuidoras eléctricas a entre 5 y 80 días, dependiendo de la complejidad de las obras necesarias. No obstante, estos plazos limitan la velocidad de cualquier proyecto de electrificación que dependa de potencia adicional. En este complicado escenario, el almacenamiento distribuido emerge como un regulador eficaz entre la red existente y la demanda emergente, al almacenar energía durante las horas de menor consumo y liberarla en picos de demanda, permitiendo optimizar las infraestructuras sin necesidad de grandes inversiones.
XCharge ha implementado esta estrategia mediante soluciones como GridLink, que ofrece 200 kW de salida con apenas 44 kW de entrada de red, a través de una batería de 215 kWh ampliable a 430 kWh. Además, el sistema puede integrar energía solar y operar de forma autónoma ante cortes de suministro, convirtiéndose tanto en un recurso de resiliencia local como en un elemento acelerador del despliegue de infraestructura.
En cuanto al crecimiento del almacenamiento energético en España, el impulso aún se concentra en proyectos de gran envergadura. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha asignado 818,3 millones de euros a 126 proyectos, que añadirán 2,2 GW de potencia y 9,4 GWh de capacidad antes de 2029. Javier Lázaro concluye que, aunque estas acciones demuestran el compromiso institucional con el sector, el almacenamiento distribuido orientado a la demanda y estabilización de la red local ofrece una oportunidad invaluable para impulsar la electromovilidad.
