Durante la cena oficial del Mobile World Congress (MWC), celebrada en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, destacó la importancia de no sacrificar aspectos fundamentales como la libertad, la convivencia y la salud mental en el ámbito digital. Este evento, que antecede al congreso en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona, contó con la presencia de figuras políticas destacadas, incluyendo al Rey Felipe VI, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, entre otros.
Sánchez subrayó que la evolución tecnológica ha sido beneficiosa en muchos sentidos, pero instó a actuar «frente a lo malo» con «firmeza, con legitimación, con convicción y sin miedo». Enfatizó que España fue un ‘early adopter’ de la tecnología y ahora se encuentra en una posición de ‘early aware’ respecto a sus peligros. Afirmó que «todo lo bueno supera lo negativo», destacando que las tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial (IA) ofrecen oportunidades significativas, siempre que se aborden responsables.
"No podemos sacrificar la libertad, la convivencia o la salud mental en el altar de los oligarcas tecnológicos"
El presidente delineó los tres frentes principales de su política digital: soberanía digital, buen uso de las redes y gobernanza de la IA. En cuanto a la soberanía digital, mencionó una nueva hoja de ruta a nivel nacional y reglamentos europeos relevantes. Respecto a las redes sociales, anunció que el Gobierno prohibirá el acceso a menores de 16 años y hará responsables penalmente a los directivos por delitos cometidos en estas plataformas.
En el ámbito de la inteligencia artificial, España se destaca como uno de los primeros países europeos con una Agencia Estatal de Supervisión de la IA y dos supercomputadoras. El Gobierno ha decidido apoyar con 250 millones de euros de fondos Next Generation a las empresas españolas para contribuir al establecimiento de una de las nuevas gigafactorías de la UE. Sánchez subrayó que la tecnología puede ser una fuerza para el bien común si se maneja de forma ética y humanista.
En otro contexto, Pedro Sánchez abogó por soluciones pacíficas y negociadas en Oriente Próximo, enfatizando que «siempre hay espacio para una solución negociada en vez de dejarse arrastrar por la solución de las armas». Rechazó intervenciones militares injustificadas que no están amparadas por la legalidad internacional, alertando sobre el riesgo de precipitar a la humanidad hacia un escenario más inestable y peligroso.
"Nos estamos precipitando de manera muy peligrosa a un mundo más inestable, más peligroso y más injusto para el común de los mortales"
Sánchez instó a la comunidad internacional a evitar utilizar la fuerza fuera del derecho internacional, subrayando que tanto los fines como los medios deben estar alineados para evitar escenarios adversos. El presidente reafirmó el compromiso de España para promover el desarrollo sostenible y la estabilidad global.


