El Ibex 35 sufrió una caída drástica del 4,55% este martes, borrando 813 puntos y situándose en 17.062,4 unidades. Este desplome, influenciado por la escalada de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, eliminó por completo la revalorización acumulada en 2026 y lo colocó un 1,42% por debajo del nivel con el que comenzó el año. Este evento se posiciona como uno de los peores días en el parqué español desde 2015, superando caídas registradas durante la pandemia y otras crisis recientes.
En contraste con la caída generalizada, Repsol fue la única compañía del Ibex 35 que cerró en verde con un alza del 3,29%, impulsada por el incremento de los precios del crudo. Sin embargo, otras empresas como Acciona y Solaria experimentaron caídas superiores al 10%. Además, firmas como IAG y Sacyr enfrentaron suspensiones temporales en las negociaciones debido a la volatilidad extrema en sus precios.
El director de Inversión de Santalucia Asset Management, Agustín Bircher, sugirió «evitar decisiones emocionales» en momentos de turbulencia. Según él, mantener una construcción de cartera preparada para distintos escenarios es la mejor herramienta de protección para enfrentar estas situaciones.
Impacto en otros mercados y las materias primas
El mercado de materias primas experimentó un incremento notable. El barril de Brent subió un 6,68% alcanzando los 82,90 dólares, mientras que el WTI avanzó un 6,70%, llegando a 76,01 dólares. El alza se debe al cierre del estratégico Estrecho de Ormuz por Irán, una ruta vital para el transporte de crudo y gas. Francisco Quintana, director de Estrategia de Inversión de ING España, anticipa que este bloqueo será temporal dada la superior capacidad militar de Estados Unidos e Israel.
A pesar de las fluctuaciones, los activos refugio tradicionales como el oro también fueron afectados, descendiendo casi un 3,5% hasta los 5.115 dólares por onza. Además, la renta fija presenta un comportamiento contrario al esperado, con rendimientos de bonos en alza, reflejando la incertidumbre del mercado. En cuanto al Bitcoin, este descendió hasta los 67.650 dólares, mientras que el euro experimentó una depreciación del 0,87% frente al dólar, alcanzando un intercambio de 1,1587 dólares por cada euro.
