La economía de Estados Unidos experimentó un crecimiento de ritmo «ligero» a «modesto» al inicio del año, de acuerdo con el Libro Beige de la Reserva Federal (Fed). Este documento, que ofrece una evaluación detallada de la economía estadounidense a través de los 12 bancos centrales regionales del país, reveló variaciones significativas entre las regiones.
Siete regiones lograron alinearse con la media de crecimiento nacional, mientras que cinco permanecieron invariables o mostraron una reducción en su actividad económica. A pesar de un aumento ligero en el gasto de los consumidores, dos regiones informaron disminuciones adicionales. Muchos distritos indicaron que las ventas se vieron frenadas por la incertidumbre económica y el aumento de la sensibilidad a los precios.
Los distritos afectados por las tormentas invernales indicaron que el volumen del comercio minorista se ralentizó en general
Además, una región informó que las medidas anti-inmigración tuvieron un impacto negativo en la demanda de clientes en zonas urbanas. Las ventas de automóviles disminuyeron en la mayoría de los distritos, siendo la asequibilidad un problema recurrente.
La actividad industrial mostró una mejora general, con ocho demarcaciones experimentando crecimientos de diverso grado, mientras que dos presentaron descensos. Los contactos del sector manufacturero reportaron incrementos en los nuevos pedidos, especialmente en demanda de centros de datos e infraestructura energética.
El dinamismo de los servicios financieros se mantuvo estable o aumentó, siendo los préstamos comerciales el principal área de fortaleza
En el sector inmobiliario residencial, se observó un leve descenso en ventas y actividad, afectado por bajos niveles de existencias y preocupaciones sobre la asequibilidad. La actividad de construcción no residencial fue mixta, pero mostró un ligero repunte en valores netos. La agricultura se mantuvo estable y la actividad energética creció modestamente.
Teniendo en cuenta estas evaluaciones, las expectativas económicas son «optimistas», con la mayoría de las zonas anticipando un crecimiento de leve a moderado en los próximos meses. El mercado laboral mostró estabilidad general en los niveles de empleo, a pesar del encarecimiento de los insumos y la incertidumbre macroeconómica. Por último, los precios avanzaron de forma «moderada», con algunos distritos trasladando los costes de producción elevados, atribuidos en parte a los aranceles de Donald Trump, al precio final de venta.
