El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha lanzado una advertencia sobre la situación de la vivienda en la Unión Europea durante su intervención en el pleno del Comité Económico y Social Europeo (CESE). Costa ha remarcado que "no podemos aceptar" que los jóvenes deban destinar la totalidad de su salario durante décadas para adquirir su primera vivienda. Según sus palabras, esto no es compatible con una Europa que debería garantizar un futuro mejor para la juventud del continente.
En su discurso, Costa ha destacado que la vivienda asequible es esencial para la cohesión social y la equidad, situando la falta de esta como un factor fundamental en la crisis actual del coste de vida. Además, ha expresado su preocupación por cómo este problema está avivando la indignación contra las instituciones democráticas, en un panorama complicado por la inflación y la crisis energética. El mandatario portugués ha señalado que "los niveles global y local están directamente vinculados" y resaltó la necesidad de una Europa más competitiva para proteger el estado de bienestar y los valores europeos.
La escasez de vivienda es una preocupación central para los ciudadanos, y su solución es crucial para evitar el descontento hacia las instituciones democráticas y fortalecer el modelo social europeo.
Costa también ha subrayado que mejorar la competitividad del bloque europeo no es un fin en sí mismo, sino un componente esencial para enriquecer el modelo social, crear empleos de calidad y hacer a la Unión Europea más autónoma y resiliente. Ha abogado por suprimir barreras innecesarias entre los Estados miembro, facilitando así el funcionamiento de las pequeñas y medianas empresas, y liberando el potencial económico del bloque. Entre las medidas propuestas incluyen el reconocimiento mutuo de cualificaciones y la creación de un marco común que favorezca la expansión de los emprendedores en toda la Unión, conocido como el régimen 28. Todo ello, en un contexto actualmente marcado por la guerra en Ucrania y el incremento en los costes energéticos.
Por último, el presidente del Consejo Europeo ha hablado de reforzar la soberanía europea en sectores estratégicos como la energía, defensa y tecnología para asegurar la seguridad económica y tecnológica de la Unión. Ha hecho hincapié en que no se trata de proteccionismo, sino de respetar acuerdos comerciales y fortalecer alianzas con países afines, garantizando acceso estable a materias primas esenciales. Costa ha concluido la intervención animando a reforzar la cooperación entre instituciones y ciudadanos, persiguiendo un enfoque centrado en las personas que fortalezca la legitimidad democrática de la Unión Europea.
