El asesor presidencial ruso, Kirill Dimitriev, expresó este viernes su crítica hacia la postura de la Unión Europea, señalando que su rechazo al levantamiento temporal de las sanciones al petróleo ruso por parte de Estados Unidos es comparable a un suicidio energético. Dimitriev instó a los «burócratas» europeos a enmendar sus errores, subrayando que «los burócratas de la UE quieren continuar con el seppuku energético de la UE y se oponen a la decisión estadounidense, ya tomada, de suavizar temporalmente las sanciones energéticas a Rusia para estabilizar el mercado».
La decisión de Estados Unidos fue calificada de «muy preocupante» por António Costa, presidente del Consejo Europeo, quien considera que afecta perjudicialmente la seguridad europea. Costa argumentó que mantener la presión económica sobre Rusia es crucial para impulsar una negociación seria hacia la paz en Ucrania. Según él, las sanciones son fundamentales para provocar una respuesta por parte de Moscú.
Debilitar las sanciones aumenta los recursos de Rusia para continuar la guerra de agresión contra Ucrania
En respuesta, Dimitriev sostuvo que «es mejor reconocer el error estratégico de la UE en materia energética al alejarse de la energía rusa y enmendar sus errores».
Rusia estaría obteniendo ingresos adicionales de hasta 150 millones de dólares diarios gracias a la venta de petróleo, especialmente tras el cierre del estrecho de Ormuz, lo que la convierte en un beneficiario indirecto del conflicto en Oriente Próximo. El ‘Financial Times’ estima que Rusia ha ingresado entre 1.300 y 1.900 millones de dólares adicionales debido a la demanda de crudo ruso por parte de India y China. De persistir la situación, Moscú podría ver un aumento en sus ingresos entre 3.300 y 4.900 millones de dólares hacia finales de marzo.
En este contexto, el Departamento del Tesoro de EE.UU., intentando proporcionar estabilidad al mercado, ha autorizado la compra de petróleo ruso ya cargado en buques. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, subrayó que esta medida es de alcance limitado y que «no aportará beneficios financieros significativos al Gobierno ruso». Según Bessent, «el aumento temporal de los precios del petróleo es una perturbación temporal que, a largo plazo, beneficiará enormemente a nuestra nación y a nuestra economía».
Por otro lado, Moscú ha señalado que dicha medida supone una aceptación tácita por parte de EE.UU. de la necesidad del petróleo ruso en los mercados internacionales.
Estados Unidos está reconociendo lo obvio: sin el petróleo ruso, el mercado energético mundial no puede mantenerse estable
, sostenía Dimitriev en las redes sociales.
