El consejero delegado de Banco Sabadell, César González-Bueno, ha destacado el impacto negativo que la regulación bancaria en Europa ha tenido sobre el sector financiero. Durante su intervención en una conferencia financiera organizada por Morgan Stanley, González-Bueno afirmó que la regulación implementada a raíz de la crisis de 2007 ha provocado una importante «destrucción de valor» para las entidades bancarias durante un periodo prolongado.
El CEO de Sabadell precisó que, una vez asimilada esta amplia regulación, los bancos han logrado «progresar bien», describiéndola como un «coste hundido» y una «barrera de entrada tremenda». Según explicó, el nivel abrumador de regulación ha condicionado la capacidad de los bancos para crear valor durante años. No obstante, González-Bueno no se pronunció sobre la necesidad de dicho nivel de regulación, enfocándose exclusivamente en sus consecuencias.
El ejecutivo de Sabadell valoró positivamente la intención de los reguladores de disminuir el grado de regulación. Sin embargo, mostró escepticismo sobre la posibilidad de revertir las normativas existentes, señalando que es «muy difícil ir hacia atrás». A pesar de esto, reconoció el compromiso para no seguir aumentando las restricciones regulatorias.
En paralelo a estos comentarios, la Asociación para los Mercados Financieros en Europa (AFME), el principal lobby financiero europeo, presentó una propuesta regulatoria. Esta iniciativa sugiere reformular los colchones de capital de la banca, lo que podría reducir sus requisitos en 281.000 millones de euros. La AFME estima que, si estos fondos se destinaran al crédito, los bancos podrían incrementar su capacidad de préstamo significativamente, sumando 2,81 billones de euros adicionales a la economía europea.
