El mercado inmobiliario afronta un escenario complejo para 2026, con un incremento previsto en el precio de las viviendas del 10,2%, según el informe ‘Perspectivas y rentabilidad del sector inmobiliario’ de BBVA Research. Este aumento se debe, principalmente, al desequilibrio entre la oferta y la demanda, una situación que seguirá caracterizando al sector en los próximos años.
El conflicto bélico en Oriente Medio, similar a lo ocurrido con la invasión de Rusia a Ucrania, podría impactar en los precios de las materias primas de la construcción, afectando a la rentabilidad del sector y al desarrollo de nuevos proyectos. La persistente tensión geopolítica, unida al alza de la inflación, representa un riesgo para el poder adquisitivo de los hogares y su capacidad de compra.
El aumento de la inflación supondrá un riesgo para la recuperación de poder adquisitivo
BBVA Research prevé que el crecimiento de la demanda continuará, respaldado por la formación de hogares estimada en 200.000 unidades anuales, impulsada en parte por el saldo migratorio y la adquisición de viviendas por extranjeros. A pesar de una oferta limitada, la construcción de nueva vivienda solo crecerá un 12,5% entre 2026 y 2027.
Paralelamente, se estima una contracción en la venta de viviendas del 1,6% en 2026, con un ligero repunte del 1,1% en 2027, moderando el incremento de precios a un 6,8% en ese año. En cuanto a la vivienda nueva, se anticipa una convergencia con las viviendas visadas durante 2024, con un retroceso del 3% anual hasta 2027.
Por último, si bien la rentabilidad del sector de la construcción ha mostrado una leve mejora en 2024, sigue siendo baja comparada con otros países europeos. Según BBVA Research, es crucial aumentar la rentabilidad y mejorar la eficiencia para incentivar la oferta, mencionando que el fondo soberano ‘España crece’ podría ser un catalizador positivo en este sentido.


