La tasa de inflación interanual en el Reino Unido alcanzó el 3,3% en marzo, lo que supone un aumento de tres décimas respecto al mes anterior y marca su nivel más alto en lo que va de año. Este incremento está vinculado al impacto de la guerra en Irán, según informó la Oficina Nacional de Estadística (ONS).
Con ello, la inflación británica lleva un año manteniéndose en niveles iguales o superiores al 3%, superando el objetivo del Banco de Inglaterra de un 2% para la estabilidad de precios. En respuesta, el Banco de Inglaterra decidió mantener estable el tipo de interés de referencia en el 3,75% durante su última reunión.
Analizando los componentes del índice, los alimentos y las bebidas no alcohólicas experimentaron un encarecimiento del 3,7% interanual, incrementándose cuatro décimas respecto a febrero. El transporte, por su parte, mostró un aumento significativo del 4,7%, frente al 2,4% de crecimiento del mes anterior, mientras que el sector educativo registró una subida del 5,1% interanual.
Asimismo, los bienes se encarecieron un 2,1% interanual, aumentando medio punto porcentual respecto al mes anterior. Los servicios también mostraron un crecimiento del 4,5% interanual, dos décimas más que en febrero. No obstante, la inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos frescos, se situó en marzo en el 3,1%, ligeramente por debajo del 3,2% registrado en febrero.
La inflación en el Reino Unido en marzo superó notablemente la tasa interanual de la zona euro, del 2,6%, y la del conjunto de la Unión Europea, que fue del 2,8%.
Es relevante destacar que la última vez que la tasa de inflación británica estuvo por debajo de la media de la UE fue en diciembre de 2024.
