La Comisión Europea ha solicitado a Google que permita a los servicios de Inteligencia Artificial (IA) de terceros acceder a las funciones clave de Android en igualdad de condiciones que las propias herramientas del gigante tecnológico, como Gemini. Esta petición se enmarca en las exigencias de la Ley de Mercados Digitales (DMA) y ha sido comunicada a Google en unas conclusiones preliminares remitidas este año como parte de un expediente en curso.
El objetivo de las medidas propuestas por el Ejecutivo comunitario es asegurar que los servicios de IA de competidores puedan interactuar eficazmente con las aplicaciones en dispositivos Android, facilitando así tareas como enviar correos electrónicos, pedir comida o compartir fotos a través de las aplicaciones preferidas por los usuarios. Según Bruselas, Google actualmente reserva estas capacidades para el uso de sus propias soluciones de IA en los dispositivos Android.
Las propuestas permitirían a los servicios de IA competidores activarse fácilmente mediante una palabra de activación personalizada, escogida por el usuario. Además, se busca fomentar la innovación y ofrecer experiencias de IA integradas a los usuarios de Android, junto con los servicios de Google, como Gemini. Abrir esta capacidad proporcionará a los usuarios de Android en la UE una mayor variedad de servicios de IA.
La interoperabilidad es clave para liberar todo el potencial de las tecnologías de inteligencia artificial.
Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, ha subrayado la importancia de proteger la innovación de las empresas de IA y ofrecer a los usuarios de Android más opciones sobre los servicios de IA que usan. Por su parte, Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, ha argumentado que la interoperabilidad es esencial para aprovechar completamente estas tecnologías.
La Comisión ha convocado una consulta pública que estará abierta hasta el 13 de mayo para recibir comentarios de las partes interesadas, incluyendo Google. Las opiniones recabadas podrán influir en las medidas definitivas, las cuales deberán adoptarse en un máximo de seis meses desde la apertura del expediente en enero.
Finalmente, la Comisión ha reiterado que estas acciones se desarrollan sin perjuicio de sus derechos para sancionar un eventual incumplimiento de las obligaciones del DMA por parte de Google.
