La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha alertado en el Parlamento Europeo sobre las prolongadas consecuencias de la guerra en Oriente Próximo, advirtiendo que podrían extenderse "durante meses o incluso años". Según Von der Leyen, el conflicto ha generado un impacto económico significativo en la Unión Europea, que ha perdido 27.000 millones de euros en 60 días, lo que equivale a 500 millones de euros diarios.
Durante su intervención en el pleno de Estrasburgo, la presidenta destacó cómo este gasto refleja la urgente necesidad de que Europa reduzca su dependencia de los combustibles fósiles. "El camino es evidente: debemos reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles e impulsar nuestra propia producción de energía limpia y asequible", afirmó Von der Leyen, subrayando que el coste energético ha incrementado sin una mayor importación de energía.
Von der Leyen puso como ejemplo a Suecia, donde, gracias a un 'mix' energético basado en renovables y energía nuclear, la factura eléctrica apenas crece, en contraste con el resto de países más dependientes de los combustibles fósiles. Asimismo, la presidenta insistió en la necesidad de lograr un acuerdo de paz duradero en Oriente Próximo y garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, abordando también el programa nuclear y de misiles de Irán.
Europa no puede depender en exceso de la energía importada, y ha llegado el momento de electrificar el continente.
En su discurso, Von der Leyen recordó medidas propuestas a los Estados miembro para mitigar los efectos de la guerra, subrayando la importancia de la electrificación. Señaló que aún quedan 95.000 millones de euros disponibles en el presupuesto de la Unión que podrían destinarse a impulsar la transición eléctrica, no solo en transporte, sino también en la industria y la calefacción.
Además, la presidenta insistió en que la integración de nuevos recursos financieros es vital para equilibrar las prioridades de la Unión, incluyendo la defensa y la seguridad, sin dejar de lado políticas fundamentales como la PAC. Recalcó que el paquete integral de nuevos recursos propios de la Comisión, que busca generar ingresos estables, es crucial para alinear los objetivos europeos con sus posibilidades financieras.
