El juez Antonio Piña, de la Audiencia Nacional, ha tomado la dirección de la investigación sobre el 'narcotúnel' que conecta Ceuta y Marruecos y que habría sido utilizado por una presunta red criminal para el tráfico de grandes cantidades de hachís. Así se recoge en un auto judicial que ordena un informe a la Policía Nacional sobre el progreso de las pesquisas. La causa investiga presuntos delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal.
El magistrado ha determinado que existen indicios fundados de que esta organización se servía del túnel para el almacenamiento, transporte y distribución de hachís y cocaína. El grupo funcionaría mediante vehículos y embarcaciones de alta velocidad, según fuentes judiciales. Además, la red estaría liderada por Mustapha Chairi Brouzi, descrito como el líder de una estructura jerarquizada y con conexiones en varias provincias españolas, así como vínculos logísticos en Marruecos.
La investigación tiene su origen en una operación de la Policía Nacional que llevó a la detención de 12 personas, actualmente en prisión provisional, y la confiscación de 1.139 kilogramos de hachís en distintos registros. Se ha identificado una vivienda en Ceuta como punto clave para la organización. Nallem Amar Abdeselam, alias 'Friskas', habría sido responsable del almacén de drogas para su posterior distribución.
El descubrimiento del 'narcotúnel' revela la profesionalización y jerarquización de una red que buscaba asegurar el flujo continuo de hachís.
Los investigadores de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) han concluido que tanto Brouzi como 'Friskas' vendían estupefacientes a otras organizaciones delictivas. Durante intervenciones policiales, una conversación interceptada reveló que Chairi Brouzi era considerado «el patrón de los patrones». La operación culminó en 2025 con la incautación de 2.259 kilogramos de hachís, incluidos 15.000 kilogramos en un camión procedente de Nador.
