El tribunal de la Audiencia Nacional está juzgando a la familia Pujol por supuesto enriquecimiento ilícito, y ha citado para este lunes al expresident de la Generalitat, Jordi Pujol, para que se presente en la sede de San Fernando de Henares (Madrid). Este será sometido a un nuevo reconocimiento médico para determinar si está en condiciones de declarar. Según una providencia de la que dispone Europa Press, los magistrados han indicado que Pujol, de 95 años, debe comparecer a las 9:30 horas para ser evaluado por el médico forense, aportando los documentos médicos que considere necesarios para su valoración.
El tribunal ha dispuesto que las declaraciones de los otros acusados, entre los que se encuentran sus siete hijos, comiencen a partir de las 10:00 horas. Durante la declaración del exdirigente catalán, se exigirá la presencia del médico forense. Además, han organizado la asistencia de un intérprete de catalán para los días en que se esperan las declaraciones de los acusados, programadas para el 27, 28 y 29 de abril.
El pasado 24 de noviembre de 2025, cuando inició la vista oral, el tribunal determinó que Pujol podría ser juzgado y seguir las sesiones desde su domicilio en Barcelona, dado que su defensa argumentó motivos de salud para solicitar el archivo de la causa. En aquella jornada, los médicos que realizaron un informe forense sobre su estado de salud aseguraron que no está en condiciones de continuar el proceso. Según el informe pericial, Pujol sufre un diagnóstico de trastorno neurocognitivo mayor de tipo mixto (de tipo Alzheimer y de tipo vascular).
El médico de confianza de Pujol, el doctor Jaume Padrós, ha subrayado recientemente que el expresidente no está en condiciones para asistir al juicio, calificando de muy cruel exigirle su presencia.
Padrós indicó que Pujol padece enfermedades degenerativas y progresivas, encontrándose estable pero discretamente peor que hace unos meses. Según él, el tribunal duda de los forenses anteriores que evaluaron a Pujol: No está en condiciones de poderse defender y de establecer no solo un relato, porque tiene afectada la memoria, sino de contradicción, de argumentación dialéctica, comentó.
El juicio se extenderá previsiblemente hasta mediados de año, donde los acusados se enfrentan a cargos por asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsificación de documentos mercantiles, delitos contra la Hacienda Pública y alzamiento de bienes. La Fiscalía Anticorrupción solicita para Jordi Pujol una pena de 9 años de prisión y una multa de 204.000 euros, mientras que para sus hijos se pidieron penas de entre 8 y 29 años de cárcel.
A todos ellos se les acusa de haber constituido una supuesta organización criminal que habría acumulado riqueza durante décadas aprovechando su influencia política. En 2014, el expresident admitió tener dinero en el extranjero, atribuyéndolo a una herencia de su padres, Florenci Pujol. Aseguró que su progenitor mantenía esos fondos fuera de España por miedo a las posibles consecuencias sobre un político ampliamente comprometido como él, tras haber vivido de cerca los años 30 y 40.
